Un exdirigente del Jemer Rojo pide a los camboyanos que perdonen y olviden

La defensa del antiguo jefe de Estado del Jemer Rojo, Khieu Samphan, pidió hoy a los camboyanos que perdonen y olviden, durante la vista que se celebra en el tribunal internacional de la ONU contra cuatro dirigentes responsables de la muerte de cerca de 2 millones de camboyanos entre 1975 y 1979.

"Nos gustaría que la sociedad perdonase y olvidase", manifestó el abogado Sa Sovan, quien agradeció a las víctimas que se han constituido en la parte civil "por ayudar a recordar a los muertos"del régimen de Pol Pot. El lunes pasado comenzaron en el tribunal internacional constituido en Phnom Penh las vistas iniciales del juicio contra Khieu Samphan; Nuon Chea, el número dos e ideólogo del Jemer Rojo; Ieng Sary, el exministro de Asuntos Exteriores; e Ieng Thirith, esposa del anterior y ministra de Asuntos Sociales.


Los procesados, de entre 79 y 85 años de edad, están imputados por genocidio, crímenes contra la humanidad y de guerra, asesinato, tortura y persecución por razones religiosas y de raza. La defensa insistió hoy en que los cargos de asesinato, tortura y persecución religiosa han prescrito según el Código Penal camboyano de 1956, el que estaba vigente durante el régimen del Jemer Rojo.


Los abogados de Ieng Sary esgrimieron ayer este mismo argumento al afirmar que ha proscrito la acusación de crímenes de guerra, y además consideraron que el proceso es una "vulneración"del derecho de su cliente a no ser encausado dos veces por el mismo delito.
Pol Pot e Ieng Sary fueron condenados en rebeldía en 1979 por un tribunal establecido en Camboya cuando cayó el Jemer Rojo. Además, Ieng Sary obtuvo una amnistía en 1996 por aquella condena a cambio de la rendición de él y sus tropas.


El fiscal Seng Bun Kheang refutó en su turno la teoría del vencimiento de los cargos con el argumento de que Camboya estuvo en guerra civil hasta los Acuerdos de Paz de París en 1991 y, en consecuencia, el sistema judicial no era independiente y no se podían abrir procesos con el mínimo de garantías legales.


Por su parte, Nuon Chea hoy siguió la misma conducta que mantiene desde el lunes y volvió a abandonar la sala para mostrar su disconformidad con un proceso que considera injusto.
Los abogados que representan a las víctimas del Jemer Rojo pidieron, en el último tramo de la sesión de hoy, reparaciones colectivas y morales, entre ellas lugares de conmemoración y programas de memoria histórica, educación y tratamiento psicológico.


Elisabeth Simonneau-Fort requirió tiempo para elaborar una nueva lista después de que el tribunal aceptara 1.728 nuevas partes civiles la semana pasada, lo que eleva el número total a 3.850.


Este turno de vistas comenzó el lunes y concluirá mañana con la revisión del número de 1.092 testigos propuestos por la defensa, fiscalía y partes civiles. La presentación de pruebas y testigos para este caso, el segundo que juzga el tribunal internacional de Camboya, se espera que comience en septiembre.


El primer jemer rojo en ser juzgado fue Kang Kaing Guek Eav, alias Duch, director del principal centro de torturas durante el régimen del Jemer Rojo y donde murieron hasta 16.000 personas. Duch fue condenado en 2010 a 35 años de prisión, una pena que al final quedó reducida a 19 años tras descontarse el tiempo que lleva preso y una compensación por haber pasado encarcelado más tiempo del permitido por la ley sin un juicio. El máximo dirigente del Jemer Rojo, Pol Pot, murió en 1998.