Manolo Escobar: «Este Gobierno es capaz de prohibir Los toros y la minifalda»

«Este tío sí que me gusta». Manolo se bebe el artículo de Ussía sobre el límite de velocidad y él mismo se ve obligado a frenar en seco su lectura. Llaman al teléfono. Es Ana, su mujer, a la que da el parte sobre los preparativos de «Antología de la copla», el espectáculo con el que aterriza este fin de semana en el teatro Arteria Coliseum acompañado de Carlos Vargas, Sylvia Pantoja y Natalia Mellado

 
 

Treinta músicos en directo, repaso a temas de postín y una energía, la de Escobar, que lo mismo le lleva a recordar sus inicios sin traicionar a la memoria que a repasar la alineación del Barça del Cruyff futbolista –una insignia blaugrana en la solapa delata su pasión–.

-Ha aparcado su gira para meterse en otro berenjenal. No para…
-Y no debo parar, porque cuando me siento en el sofá, me encuentro más cansado. Trabajar es lo mejor del mundo después de la familia. Tengo la suerte de tener el trabajo que quiero y a la gente le gusta lo que les ofrezco, ¿qué más quiero?

-Si estuviera en el lugar de sus compañeros de escenario, no sé si tendría el valor de cantar junto a usted…
-No entiendo por qué. Cuando yo tenía su edad también cantaba con artistas importantes como Juanito Valderrama y Pepe Pinto. Los respetaba y los quería, pero cantaba a mi manera. Si tienes personalidad y un estilo propio, no te debe preocupar nada más. Por eso no deben atosigarse a mi lado. Si salen con miedo, estamos apañados…

-El repertorio indulta a «Los toros y la minifalda». ¿No teme que Pajín eche mano de la Ley de Igualdad y prohíba cantarla por machista...?
-Que la quite, tengo otras ochocientas más… Este Gobierno es capaz de hacer cualquier cosa.

-Jubilar a los 67, por ejemplo.
-En octubre cumplo 80 y aquí estoy. Mientras tengas ganas, ¿por qué no vas a seguir? Hay profesionales que pueden continuar y otros que necesitan parar antes. Eso es cosa de cada uno.

-¿No está harto de tirar siempre de «El carro»?
-En un concierto en Benalmádena me dije: hasta aquí hemos llegado, estoy cansado de cantarlo siempre. Cuando terminé la actuación, todos los que vinieron a felicitarme repetían lo mismo: «Qué bonito, pero falta "Mi carro"». Entonces comprendí que en cada pueblo me esperan con «El carro», «Y viva España», «El Porompompero»… El público se merece que les trates como si fuera una actuación única, para ellos lo es.

-Miguel Bosé se opuso a que se pusiera letra al himno de España, porque consideraba «Y viva España» el verdadero himno…
-Si vas a cualquier parte del mundo y te identificas como español, no conocen nuestro himno, pero sí tararean mi canción. Cuando me ofrecieron grabarla no me convencía mucho la letra: mezclar la sardana con el fandango, la Costa Brava y la Costa del Sol... Pero precisamente en esa fusión estaba la gracia.

-Y ahora une a un país al menos con la Selección…
-Aunque casi acabaron conmigo en la celebración del Mundial. Aquello ocurrió dos semanas después de que me operaran del cáncer. Los jugadores no sabían lo que me pasaba. Cuando se pusieron a mantearme y les dije que estaba enfermo, no me creyeron. Menos mal que Casillas lo sabía y les paró. Pensé que acababa en el Manzanares.

-Ha mencionado el cáncer. ¿Cómo se encuentra?
-Lo peor es escuchar por primera vez la palabra. Pero si lo coges con tiempo, es una enfermedad como otra cualquiera. Mírame, ahora estoy con unas pastillas de quimioterapia y al tajo. Viví con más miedo la tuberculosis, porque pudo poner en peligro mi voz.

-Sus temas sobreviven al paso del tiempo. Eso le hace inmortal…
-No sé si seré inmortal, pero que van a tardar en olvidarme gracias a mis canciones, eso seguro. Hay muchos que cantan mejor que yo, pero pocos pueden presumir de ser tan queridos.


«Voy a ser abuelo»
Tanto es el trajín de conciertos que se trae Escobar, que no ha tenido tiempo para visitar ARCO, y eso que tiene una colección privada de pintura contemporánea envidiable. «Hace tiempo que no adquiero ninguna pieza nueva. Me gustaría, eso sí, vender un centenar de ellas para hacerme con cinco o seis lienzos de alguna firma que no tengo, por ejemplo, de Antonio López García y su tío», confiesa, si bien su proyecto más acuciante es otro: «Voy a ser abuelo».