Corrillos hispabonos y un silencio

Murcia pidió en el Consejo de Política Fiscal y Financiera que el Estado avale la deuda autonómica. Canarias y Andalucía reclamaron una modificación del sistema de financiación de las comunidades

MADRID- Ya lo dijo el jueves la consejera andaluza de Hacienda y Administración Pública, Carmen Martínez Aguayo, al finalizar el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF): la reunión fue «tensa». Sobre todo para su comunidad, que entró al encuentro suspendida y salió aprobada gracias, entre otros, al consejero de Economía catalán, Andreu Mas-Colell, que se vio obligado a mediar para que su plan de ajuste saliese adelante y vender de esta manera una imagen de unidad y compromiso de cara al exterior. Algo que a más de uno le podría chocar al ser un nacionalista quien trata de ofrecer la fotografía de una España sin fisuras. Pero tampoco fue de extrañar ese «capote» que le echó Mas-Colell, pues en los momentos previos a la reunión, mientras los consejeros esperaban al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se formaron en la sala los típicos corrillos de representantes autonómicos, siendo uno de los más llamativos el compuesto por los consejeros vasco, andaluz y catalán. En ese momento, el plan de ajuste de Andalucía estaba suspenso.

Pero esa reunión, a la que los técnicos andaluces y los de Hacienda dedicaron más de media hora para negociar una salida favorable a las cuentas presentadas por la Junta, dio más de sí. Así, varias comunidades aprovecharon para hacer sus propias reclamaciones al respecto del déficit y la financiación autonómica. Como Murcia, comunidad que aprovechó el cónclave para solicitar, como ya hicieran con anterioridad otras regiones, la implantación de los famosos hispabonos, títulos de deuda emitidos por las propias autonomías a un interés mucho menor que el normal y avalados por el Estado español para mejorar su financiación y ganar credibilidad.

Fue la única, ante una situación que aseguran no mejora, que puso sobre la mesa este asunto, el cual, de momento, no se encuentra entre los planes del Ejecutivo, aunque tampoco es una opción que descarte. Eso sí, Murcia también aprovechó el turno de ruegos y preguntas al finalizar la reunión para agradecer el plan de proveedores, los créditos ICO y las ayudas recibidas tras el terremoto que azotó la localidad de Lorca el pasado año.

En esta misma reunión se repitieron reclamaciones que ya son un clásico, como la de Canarias –a la que se unió Andalucía– de modificar el actual sistema de financiación de 2009, impulsado por el Gobierno socialista y que ya en su día generó numerosas críticas. En el caso de Canarias, comunidad que siempre trata de lograr ese cambio, su demanda se centraba, de nuevo, en la insularidad y la lejanía. En lo que se refiere a Andalucía, sorprende, pues son muchas las regiones que consideraron, y aún consideran, que el actual modelo beneficia principalmente a la Junta y a Cataluña.

La reunión, a la que muchas comunidades, como por ejemplo Extremadura, mandaron una delegación compuesta por hasta cinco personas, se prolongó prácticamente hasta las 19:15 –una de las más cortas que se han celebrado– y, según aseguraron a este periódico fuentes cercanas, el único consejero autonómico que no abrió la boca en ningún momento fue el del País Vasco. Ni pidió ni se quejó.

 

Las defensa de las tres «revisionistas»
Madrid. «En el momento en que vimos que había aparecido un problema se puso una solución, que no será la única», aseguró el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty. Es más, insistió en que nada más conocer la cifra real de déficit se informó al Gobierno.

Valencia. El vicepresidente valenciano, José Císcar, dijo que su comunidad ha hecho «un ejercicio de transparencia» al aflorar todas las deudas de 2011 y puso en duda si todas las autonomías «han hecho lo mismo».

Castilla y León
. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, restó importancia a la variación de déficit y dijo que «si se ha detectado es porque lo han declarado» a Hacienda.