Leandro reaparición y triunfo

- Santander. Sexta de feria, se lidiaron toros de El Pilar, desiguales de presentación y de escaso juego, excepto el bravo 6º. Lleno.- El Juli, de tabaco y oro, pinchazo, media y descabello (silencio); estocada (oreja).- Sebastián Castella, de fucsia y oro, media, descabello, aviso (ovación); pinchazo, estocada (palmas).- Leandro, de lila y oro, estocada (oreja); estocada casi entera delantera (vuelta al ruedo tras petición).- Parte médico, El niño de Belén, subalterno de El Juli, sufre una herida en la cara interna del muslo derecho. Contusiones y erosiones múltiples, pendientes de estudio radiológico. Pronóstico reservado.

Tan sólo nueve días después de resultar gravemente herido, Leandro Marcos reapareció en Santander con la pierna aún mermada, pero con la moral crecida, para dar otro golpe de atención en una feria del Norte. Y lo hizo con triunfo, porque le cortó una oreja a un noble toro (corrido en tercer lugar) y estuvo a punto de pasear la de otro mucho más bueno, que hasta ahora había sido el toro de la feria, por bravo y entregado en la muleta. Atendió por «Tontillo», era castaño y estaba muy bien hecho, y además, el toro de Moisés Fraile embistió con enorme clase y temple en la muleta.Su actuación, completa y de torero que no quiere dejarse ir ni una sola oportunidad, demuestra que, aun sin estar en plenas condiciones para torear. El vallisoletano es más que un torero elegante y artista, como se le ha intentado calificar en ocasiones. Al tercer toro de la tarde, que era alto y zancudo como toda la corrida de El Pilar, lo toreó principalmente con buena clase y firmeza con la mano derecha, y con una limpieza que hizo que el toro no protestara más de la cuenta en los engaños. Como mató bien y por arriba, paseó esa primera oreja del festejo.Sin embargo con el sexto, que fue el toro de la tarde, porque embistió con bravura, entrega, recorrido y muchísima calidad, Leandro estuvo sereno y muy acoplado, sobre todo a la hora de engarzar los muletazos con la mano derecha. También cuajó al natural dos tandas buenas, con las plantas asentadas y la mano baja, aunque esta vez le negaron una oreja por caer la espada algo más baja de lo normal. También El Juli se llevó una oreja del cuarto ejemplar de la corrida, la única que ha cortado en la feria, por una faena sólida y meritísima ante un toro que no acabó de entregarse en la muleta. El primero no le dio apenas opciones, porque reponía y se lo ponía casi siempre por delante.Junto a El Juli y Leandro, también actuó Sebastián Castella, que bien pudo haber paseado algún trofeo por sendos trasteos entregados y de mucha firmeza, sobre todo el que le planteó al descastado quinto con un inicio de faena tremendo con dos pases por la espalda muy ceñidos. Pero la tizona le privó del triunfo en su primera actuación en el ciclo. El jueves tendrá su próxima oportunidad.