La estrategia etarra

La Razón
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Es lamentable que se otorgue crédito a los etarras y sus seguidores. Es un despropósito. Sus presos gozan de un trato privilegiado sorprendente porque muchos son asesinos brutales y los otros han sido sus eficaces colaboradores. No hay ningún arrepentimiento, porque si existiera tendrían que pedir el cumplimiento íntegro de las penas y que ETA entregue incondicionalmente las armas. No hay que esperar o reclamar ninguna medida de gracia cuando un delincuente se arrepiente. Cabe suponer que deberían estar ansiosos por purgar sus penas. Imaginemos otro tipo de delitos. A nadie le parecería bien que un asesino en serie esperara medias de gracia tras matar y torturar a numerosas víctimas. Una vez en la cárcel dice que se arrepiente y espera el indulto. Como no creo en el concepto de la reinserción de la izquierda prefiero que se pudra en la cárcel. Lo mismo pasa con los etarras y sus amigos. Lo más acertado es que hubiera cadena perpetua, pero nos tendremos que conformar con el cumplimiento íntegro de la pena.