El hijo predilecto de Sarkozy

Los franceses esperan con expectación la llegada de un retoño entre el presidente galo y la cantante Carla Bruni

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Si había de ser un secreto, es de los peor guardados. Y no sólo porque el supuesto embarazo de Carla Bruni-Sarkozy, a sus 43 años, lleve algunas semanas alimentando la red, ocupando las portadas de numerosas revistas del corazón y haya sido glosado, con todas las prevenciones oportunas, en los medios más serios. También porque una indiscreción ha contribuido a desbaratar el misterio. Y nada menos que provino de la boca de Woody Allen durante el estreno en Cannes de «Midnight in Paris», la última película del realizador, en donde la primera dama francesa hace un «largo cameo de 2 minutos y medio» en su primera incursión en el cine. Como se venía especulando, Bruni rehusó pasearse esta semana por la alfombra roja alegando «razones personales y profesionales». El director neoyorquino lamentó su ausencia con sólo dos frases que han dado mucho que hablar: «La vamos a echar de menos, pero estamos felices por ella. Porque vive un momento formidable y la queremos».

Toda una revelación. Mientras tanto, en el Elíseo, silencio sepulcral. Aunque hay quien dice que la estrategia de los Sarkozy está sabiamente estudiada. Lo llaman el marketing viral. Dejar que internet se encienda, el rumor se divulgue sin que el protagonista lo comente hasta que las evidencias –físicas en este caso– hablen por sí solas. Es el plan de comunicación que parece haber elegido Carla Bruni-Sarkozy: «Coserse la boca», como declaraba a principios de mes en el diario galo «Le Parisien». Sin embargo, para haber optado por no pronunciar palabra sobre su no desmentido embarazo lleva dos semanas concediendo entrevistas y recorriendo los platós de televisión. Este lunes responderá a las preguntas de unos de los periodistas estrella de la cadena privada TF1. Pero poco se podrá adivinar del supuesto estado de buena esperanza de la primera dama, invitada del informativo de mediodía, ya que sólo dejará ver el busto.

Precisamente una imagen de su silueta es la fotografía más ansiada en estos momentos. Una reciente instantánea, durante un acto oficial y junto a la plana mayor del Gobierno dirigido por su marido y presidente, Nicolas Sarkozy, hizo saltar las alarmas en todas las redacciones. El magazín «Closer» fue el primero en lanzarse.La ex top model, que nos tenía acostumbrados a looks más ceñidos, ha cambiado sus ajustadas chaquetas y sus apretadas camisetas por prendas más livianas y amplias. Una evolución lógica si la inquilina elísea está, como afirman varias revistas, en su cuarto mes de embarazo.

Un topo en el Eliseo
Otro indicio: la cantante, aficionada al humo mentolado, habría aparcado por el momento los cigarrillos y renunciado a su cerveza favorita, asegura el semanario «Gala», que se aventura incluso a pronosticar que lo que el matrimonio presidencial francés espera son gemelos que nacerán «el próximo mes de octubre». Además, su reciente visita a un centro de ecografía y radiología en el distinguido barrio de Saint Germain des Prés lejos de ser mera casualidad refuerza la tesis de una maternidad muy esperada por los amantes del papel «couché». En definitiva, muchos detalles para ser simples rumores.

¿Habría un topo en el Elíseo? «Sí, el propio presidente, Nicolas Sarkozy», afirma rotunda en su última edición la revista femenina «Grazia». «Es más fuerte que él. No se puede callar. Se lo tiene que contar a todos», reza un artículo citando al entorno cercano a la pareja, que habría sido encargado de ir destilando pequeñas perlas sobre la evolución del misterioso embarazo.
Al parecer, la convulsa actualidad, el atentado en Marrakech y la muerte de Ben Laden habría alterado el calendario de la pareja y la intención de hacer pública esta buena nueva que va a suponer toda una revolución en Palacio. No se recuerda la última vez que en el Elíseo naciera un niño. Este vástago –o vástagos– llegaría en un momento clave. En plena precampaña electoral y a apenas unos meses de los comicios presidenciales de 2012 en los que probablemente Sarkozy optará a su reelección.

Claro está que no han faltado los comentarios malintencionados que acusan al gobernante galo de querer con esa futura paternidad instrumentalizar la campaña política. A diferencia de sus hermanastros, este bebé ya es famoso antes de haber nacido. Y no es para menos, con un patronímico de tal magnitud: «Sarkozy-Bruni». Unos apellidos que pueden llegar a pesar como una losa. Una suerte de heredero del trono en la corte elísea sobre el que estarán puestas todas las miradas y que provocará más de una envidia. Una corte que tendrá que compartir con Aurelien, de 10 años, el hijo de Carla con el filósofo Raphaël Enthoven, y temporalmente con Louis Sarkozy-Ciganer, de 14, nacido del matrimonio con Cecilia Ciganer-Albéniz. Para el presidente galo, casado por tercera vez, supondría su cuarto hijo a 26 y 25 años de diferencia de los dos mayores, Pierre y Jean, fruto de su relación con su primera mujer, Marie Dominique Culioli.

Entretanto, Bruni ha terminado su cuarto álbum, aunque no saldrá hasta 2012, pasadas las elecciones, «para no perjudicar la labor de mi marido», declaró. Sin embargo, nada le ha impedido participar con una adaptación de una nana francesa en el disco «Every Mother Counts» (Cada madre cuenta) junto a cantantes como Jennifer López, a beneficio de la asociación Care. ¿Instinto maternal?

Los riesgos de ser madre pasados los 40
A sus 43 años, Carla Bruni podría estar pasando por su segundo embarazo y, aunque los avances médicos han minimizado los problemas de la gestación a estas edades, lo cierto es que para los especialistas, el de la primera dama francesa ya es un «embarazo de riesgo».

Según el doctor Rafael Sánchez Borrego (director médico de la clínica Diatros de Barcelona), «hay una discordancia entre la edad física y mental y la edad biológica. A partir de los 35 años los ovarios comienza a mostrar disfunciones».

Eso sí, a su favor está el hecho de que Bruni no es una madre primeriza: Aurelien, que pesó tres kilos, nació en 2001 fruto de su relación con el filósofo Raphael Enthoven. «De cara al parto, después de haber tenido ya un hijo, los sucesivos suelen ser más fáciles y rápidos», comenta Borrego.

En cualquier caso, para los especialistas, los problemas de un embarazo de riesgo (reciben esta consideración a partir de los 38 años) se resumen en tres puntos:

Hay un mayor peligro de alteraciones en los cromosomas. «Hemos comprobado que existe una relación entre la edad de los progenitores y la aparición de enfermedades cromosómicas en el feto (el síndrome de Down es una patología de este tipo). Para detectarlas, las mujeres de dicho grupo se someten a pruebas invasivas como la amniocentesis y la biopsia de corión (que recoge muestras sobre la futura placenta).

La posible aparición de enfermedades asociadas. «A partir de los 40 puede desarrollarse diabetes, hipertensión o colesterol, lo que añade mayores dificultades», explica Sánchez Borrego.

Por último, a estas edades también se incrementan las posibilidades de un parto por cesárea. «Especialmente, si el primero fue por esta técnica», añade.

El subversivo, el continuista y el adolescente
Pierre. Es el primogénito del presidente francés y el más díscolo de sus retoños. Nació el 30 de septiembre de 1985, fruto de su primer matrimonio con Marie-Dominique Culioli. Reservado y discreto, sorprendió a la sociedad francesa cuando se desveló que cantaba hip-hop bajo el seudónimo de «Mosey», algo que no sentó muy bien en los ambientes rap, hostiles a las políticas de Sarkozy. En una entrevista llegó a reconocer que su hermano y él estaban celosos «porque vimos a nuestro padre con un niño en sus brazos y no éramos nosotros». Al mayor de la familia no le interesa ni la política, ni los negocios. Conserva su melena rubia, al contrario que su hermano Jean, que afinó su «look» para seguir los pasos de su progenitor.

Jean. El segundo hijo de Sarkozy y Maria-Dominique. Nació el 1 de septiembre de 1986 y con su carisma se ha metido en el bolsillo a los miembros del UMP, el partido al que pertenece su padre y en el que ya lo perfilan como firme sucesor. Pese a su juventud, probó suerte con varias profesiones: lo intentó con Derecho, coqueteó con la música y se aventuró con la interpretación. El popular Jean-Laurent Cochet – descubridor de actores como Gérard Depardieu– llegó a reconocer que tenía talento. Pese a todo, al final Jean escogió seguir los pasos de su padre y convertirse en un precoz político que, a sus 24 años, ya es presidente del grupo UMP en el consejo departamental de los Altos del Sena y delegado de este partido en la circunscripción de Neuilly y Puteaux. En su vida sentimental también fue un joven precoz: se casó en 2008 con una rica heredera, Jessica Sebaoun.

Louis. Nació el 28 de abril de 1997 y es el único hijo del presidente francés y su segunda esposa, Cécilia. A sus 14 años, y pese a una gran timidez, se ha dejado ver en numerosos actos públicos acompañado de sus padres y de su madrastra, Carla Bruni.