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Concha Velasco: «Si no me engaño un poco no duermo»

Con firma propia. Profesión: actriz. Nació: en 1939 en Valladolid.  Por qué está aquí: protagoniza en el Teatro La Latina (Madrid) la obra «La vida por delante».
Con firma propia. Profesión: actriz. Nació: en 1939 en Valladolid. Por qué está aquí: protagoniza en el Teatro La Latina (Madrid) la obra «La vida por delante».

-En «La vida por delante» es una ex prostituta...
-Sí, una superviviente de Auschwitz, madame Rosa, que se dedica a criar niños abandonados, marginados, de otras prostitutas. Me gusta mucho, es mi declaración de principios: libertad, tolerancia, respeto y solidaridad.

-El autor, Romain Gary, se suicidó después de escribirla...
-Y es algo que se percibe en el texto. Es la obra de un escritor al que no le gusta el mundo en que vive.

-A quién le gusta...
-A casi nadie, ¿verdad? Yo, como Javier Marías, siento vergüenza ajena ante lo que veo. Y eso que soy una privilegiada.

-¿Piensa más en lo que tiene por delante que en lo que deja por detrás?
-No soy nostálgica. Me interesa el hoy y me inquieta el futuro. Estoy pagando mi entierro y haciendo testamento.

-¿Envejecer es peor de lo que se temía?
-Me he ido acostumbrando: fui educándome para envejecer, para el fracaso y la soledad.

-¿La política es la alta comedia de las bajas pasiones?
-En este momento hablar de política o manifestarse me parece una frivolidad. Tienen que hacerlo los que saben.

-«No atribuyas a la maldad lo que se puede explicar bien con la estupidez», se dijo. ¿Vivimos la era de la estulticia?
-Sí, sí. Se hace lo posible para que la gente sea cada vez más tonta. Pan y circo. Pero antes el circo tenía un poco más de clase.

-Dice Sabina que le habría gustado atracar un banco...
-Soy incapaz de robar. No me he llevado nunca ni un cenicero de un hotel.

-«Tengo lo que en los hombres se llama carácter y en las mujeres mal carácter», dice Nacha Guevara.
-Yo tengo mal genio, unos prontos insoportables. Pero cuando me enfado mucho me veo más inteligente, como si me llegara la claridad, la luz.

-¿La única manera de ser feliz es engañándose a uno mismo?
-Yo no quiero hacerlo, pero si no me engaño un poco, no puedo dormir. Para conciliar el sueño me cuento mentirijillas en vez de contar ovejas.

-¿Qué mentirijillas?
-Por ejemplo, que soy feliz, que no necesito nada ni a nadie...

-Ya es Doroti, una de «Las chicas de oro». Se acabó la ruina...
-Empecé como chica de la Cruz Roja y termino como Chica de Oro. No está mal.

-Como si le hubieran tocado los lingotes del famoso sorteo...