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JM un «héroe» en las cloacas de internet

El joven que iba a volar la Universidad de Palma compartía ideas suicidas en un foro. «Se reía solo y veía vídeos de perros tuberculosos», dicen sus compañeros

J.M., un «héroe» en las cloacas de internet
J.M., un «héroe» en las cloacas de internetlarazon

PALMA/MADRID- Juan Manuel Morales Sierra, el joven detenido el pasado miércoles con 140 kilos de material explosivo, confesó el viernes ante la Policía su intención de cometer el atentado en la Universidad de las Islas Baleares el próximo 20 de abril. Una fecha nada casual, que coincide con momentos como el cumpleaños de Hitler; el día de la masacre de Columbine, perpetrada por Eric Harris y Dylan Klebold, por los que Juan Manuel ha admitido su «total admiración», o el aniversario de la muerte de Mitchell Henderson, un niño de trece años que se suicidó y del que se hacen todo tipo de bromas macabras en los foros frecuentados por Morales.

Burla cruel
El fenómeno que se ha creado alrededor de Henderson guarda una relación directa con el joven de Palma. Cuando este niño decidió quitarse la vida de un disparo en el estómago tras haber perdido su iPod, sus compañeros le rindieron tributo a través de una página en Myspace, en la que uno de ellos se refirió a él como «un héroe», aunque con un error gramatical en su traducción al inglés. El mayor foro de internet, 4chan, y al que Morales era asiduo, se hizo eco de la noticia y la convirtió en foco de todo tipo de burlas. Tal es así que, desde entonces, en el foro se conoce a todo aquel que se suicida como «an hero». De hecho, ya antes de la detención del joven mallorquín, se referían a éste desde 4chan, donde era conocido, como «an hero». Se trata de un foro peculiar, pues en él los usuarios comparten de forma anónima vídeos de suicidios, de violaciones o de torturas a animales, muy similares al material que consumía Morales.

A pesar de lo activo que era en internet, en su barrio era casi un desconocido. En el Vivero, una barriada humilde de Palma, donde creció, los vecinos que lo recuerdan se cuentan con los dedos de una mano. «¿Morales?», se preguntan los dueños del bar La Parroquia. De hecho, los pocos que le conocen dicen de él que, al menos hasta hace unos años, era una persona normal y corriente.

«El chico fue alumno de este centro», aseguran la secretaria y la jefa de estudios del colegio concertado Nuestra Señora de la Consolación. Los hermanos de sus compañeros de clase se preguntaban: «¿Es Juanma? No es posible». No quieren que su centro, al que acuden unos 300 alumnos, se relacione con «el chico de las bombas». Aseguran que el joven era correcto, no llamaba la atención y tenía amigos. «Aquí no era así. Era un chico normal», insisten. Tenía su grupo de amigos y vestía de forma correcta: vaqueros y sudaderas deportivas. Sin más. «No se movía en círculos raros ni tenía ideas extrañas, aunque yo no le traté personalmente; debió de cambiar cuando empezó a estudiar FP», sostiene la jefa de estudios. Es necesario coger un autobús rumbo a Sóller para dar con algún dato más sobre el joven. Cuando terminó la enseñanza obligatoria optó por la electrónica. Se apuntó a un módulo de FP en el Instituto Son Pacs. Aunque en su diario personal y en su blog­, de nombre «Eric Harris» –en honor a uno de los asesinos de Columbine–, demostraba su rabia hacia los estudiantes, él decidió seguir con los libros. En septiembre de 2011 se matriculó en otro grado de FP en Administración y Finanzas. Carlos es uno de los más de 20 alumnos que compartieron aula con Juan Manuel durante el último trimestre de 2011. Al principio no le identificó como un chico diferente. «Salíamos todos juntos al patio en el descanso», explica. Sin embargo, «J.M.», sobrenombre que se ganó meses después, poco a poco fue hablando menos y alejándose del grupo. «No se relacionaba con nadie». Su actitud en clase también les llamaba la atención. «Se reía solo y buscaba vídeos de perros tuberculosos en internet», explica con cierto recelo. En ese momento, la transformación era ya más que evidente. Carlos, Gabi, Dani, Marina y Pedro eran compañeros suyos. En diciembre del año pasado abandonó las clases. «Nos dijo que se iba a ayudar a su padre en su negocio». Ninguno sabe en qué trabajaba, si tenía hermanos o dónde vivía. Cuando optó por dejar de ir con los de su clase, sólo se juntaba con «un chico que estudiaba mecánica y decía que tenía novia», comenta Marina. Pero nunca la vieron. Su rendimiento escolar tampoco era alto. «Entregaba los exámenes en blanco», confirman los chicos.

Era un chico extraño, «muy hábil con la informática». Su nick en internet, «subzero91», era el nombre de un personaje de «Mortal Combat», un videojuego violento. «Sólo participaba en la conversación si se hablaba de videojuegos», comentan durante el descanso. «Nunca comentó nada sobre la masacre de Columbine, pero alguna vez le pillé viendo vídeos de armas durante la clase», dice Dani.

Ayer, la abogada de Juan Manuel Morales manifestó que mañana solicitará un examen psiquiátrico y psicológico «exhaustivo» de su cliente. «Lo único que puedo decir es lo que aprecié durante la declaración y lo que vi fue un chaval, un niño de 21 años colaborador, bastante comunicativo y que contestaba a todas las preguntas sin alterarse», dijo la letrada.

 

El foro que venció a google
Con más de 22 millones de usuarios, 4chan es uno de los foros más activos a nivel mundial en la red. La web nació en 2003 como sitio de discusión sobre anime y manga, pero casi una década después se ha convertido en uno de los máximos exponentes en internet de lo irreverente, lo obsceno y lo surrealista, además de ser la cuna del movimiento Anonymous. Creado supuestamente por un adolescente neoyorquino de 15 años bajo el seudónimo de «moot» –detrás de este personaje virtual estaría Christopher Poole–, es una de las páginas con más tráfico en la red. Tal es su poder que «moot» llegó a ser nombrado por la prestigiosa revista «Time» como el hombre más influyente de 2009, por encima del mismísimo Barack Obama o de Vladimir Putin. ¿El misterio? Una votación manipulada por los seguidores de «moot», que le alzaron al primer puesto de la lista con más de 17 millones de votos. Entre los dudosos «logros» de los fieles a 4chan figuran el hecho de haber forzado al todopoderoso buscador Google a retirar la esvástica de su lista de lo más buscado después de que los usuarios del foro acordasen buscar el símbolo nazi todos al mismo tiempo; provocar la caída de las acciones del gigante de la informática Apple tras una falsa noticia sobre la muerte de Steve Jobs; la subida masiva de vídeos pornográficos al portal YouTube; relanzar a modo de broma la apagada carrera musical del artista Rick Astley tras enlazar un vídeo suyo –recibió más de 30 millones de visitas–, e incluso «reventar» megáfono en mano el final de uno de los libros de Harry Potter a los miles de incondicionales del mago que guardaban cola para comprar el último ejemplar de la saga a las puertas de las librerías.