Los «indignados» toman la calle mientras la plaza 15M languidece

La salida de la manifestación convocada ayer por la plataforma 15-M volvió a llenar la plaza del Ayuntamiento, rebautizada como del 15-M. Acabada la protesta, el centro de Valencia volvió a la normalidad si bien la plaza volvió a llegarse por el regreso de los satisfechos manifestantes que decidieron rodear con una cadena humana el Ayuntamiento de forma «totalmente pacífica».

Laboratorio del Centro Superior de Investigación en Salud Pública, donde se ensayan varias vacunas
Laboratorio del Centro Superior de Investigación en Salud Pública, donde se ensayan varias vacunas

Tanto la Delegación del Gobierno en Valencia, como algunos de los representantes de las diversas comisiones que en su día poblaban la plaza, consideraron la manifestación de ayer como el punto y final a la concentración. Además, la marcha a Madrid y la llegada del verano con la salida de algunos jóvenes a trabajar en contratos temporales, pueden suponer el fin definitivo de la acampada. De hecho, en la asamblea del sábado, varios «indignados» llegaron a insultar a los compañeros que querían irse y el tema tuvo que ser zanjado prohibiendo las intervenciones sobre la continuidad de la acampada, eso sí, por votación popular. Concretamente, el representante de Russafa llegó a pedir que no se hagan reuniones en fin de semana para poder conciliar la «indignación» con la vida familiar. Su propuesta fue aplaudida por algunos y rechazada por otros.En cualquier caso, los pocos que quieren seguir, dicen que se quedarán a toda costa y confiaban que la marcha de ayer volviera a nutrir la acampada de gente.

La manifestación, que trascurrió sin incidentes, fue marcadamente festiva. A la misma acudieron entre diez y doce mil personas, según la Policía Local, y 80.000 según los organizadores, cifras marcadamente dispares. La marcha acompañada por comparsas, gigantes, cabezudos e incluso gente disfrazada de bebés, partió de la plaza del Ayuntamiento y recorrió la calles Xàtiva, Guillem de Castro, Pintor López y Colón para finalizar frente a la Delegación del Gobierno. Protestaban contra el pacto del Euro, la corrupción, la reforma laboral y los recortes sociales. También en Alicante se manifestaron unos 15.000 indignados, según la organización, y 10.000 según la Policía, con el mismo objetivo que sus compañeros de Valencia. En Elche se manifestaron tres mil personas y ochocientas en Torrevieja. (Más información en páginas de España)