HELIOFILIA por Ramón TAMAMES

Ramón Tamames, catedrático de Estructura Económica/ Miembro del club de Roma
Ramón Tamames, catedrático de Estructura Económica/ Miembro del club de Roma

Es una muy buena noticia saber que en 2010 llegará a España, por primera vez, el llamado Solar Decathlon, una actividad arquitectónica en la que se compite para concebir el mejor diseño de viviendas bien adaptadas climáticamente y que puedan aprovechar las muchas facetas de la energía solar.Que el sol es importante ya se sabía en pretéritas civilizaciones muy avanzadas, en las que fue objeto de adoración. Como sucedió con los egipcios (Ra) y los incas (Inti), pues para ellos la simple percepción de las cosas les daba a entender que sin el sol no existiríamos los seres que hoy nos autodenominamos homo sapiens.Por lo demás, cuando hablamos de energías primarias, en general diferenciamos el sol de las demás. A veces sin percatarnos de que Febo fue también el autor de los combustibles fósiles, a través de la fotosíntesis de hace muchos millones de años, con la que se generaron ingentes cantidades de biomasa luego carbonizada. E incluso el uranio proviene de la alquimia de las estrellas, que por transmutación de los elementos más ligeros llegó hasta los radiactivos.Ciertamente, no vamos a caer en un nuevo culto al sol salvo naturistas y helioadoradores, que se exponen a radiaciones excesivas que luego pueden derivar en dermo-calcinomas. Pero sí hay que percatarse de que el Fiat Lux del Génesis, o si se prefiere el Big Bang de Lemaitre y Gamow, fue el comienzo de todo; y en nuestro caso planetario, hace unos 4.500 millones de años.En resumen: debemos aprovechar el primer Solar Decathlon español para difundir la preocupación por las cuestiones energéticas, priorizando las más interesantes. Siempre sin olvidar que el ahorro en kilovatios hora (kWh) o en calorías es el mejor combustible de que podremos disponer; simplemente, con un poco más de sabiduría de la que acostumbramos a tener.