Multitudinaria protesta ante el Congreso argentino por la nacionalización de las pensiones

 Mientras los partidos políticos argentinos debatían el proyecto para nacionalizar las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), la oposición y el campo, los mismos que protestaron en su momento por las retenciones móviles, organizaron en las inmediaciones del Congreso una manifestación multitudinaria en contra de la medida, que previsiblemente saldrá adelante gracias a algunas modificaciones.
Grupos opositores y ruralistas marcharon hacia el Congreso contra el proyecto oficial de estatización de las jubilaciones.
El rabino Sergio Bergman, orador central del acto lamentó que «si trabajamos en el corto plazo vamos a perder todos los plazos», en referencia a una medida del Gobierno de Cristina Fernández que afecta a diez compañías, entre ellas una controlada por el BBVA.
Por su parte, el dirigente ruralista Alfredo de Angel criticó que el pasado 31 de diciembre le había vencido el plazo para pasarse a la jubilación estatal pero lo rechazó «porque no tenía confianza».
«Dónde está ahora mi libertad e independencia para elegir», se preguntó.
Sin embargo, las críticas no estuvieron exentas de incidentes y antes de que se leyesen los discursos, a medio día, se registraron algunos enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía.
Estas escaramuzas provocaron que tres personas fuesen detenidas, aunque quedaron en libertad poco después.
Pese a las protestas, la propuesta sigue su trámite parlamentario y hoy será debatida en una sesión especial del Congreso, donde se discutirán los 22 artículos de la iniciativa después de que el kirchnerismo lograra el dictamen favorable de comisión con 15 cambios de último momento.
Entre los cambios introducidos para lograr el apoyo necesario, figura la modificación del uso de los fondos recaudados, cuyo control quedaría en manos del Poder Ejecutivo a través de dos comisiones.
La resolución de un juez estadounidense, que embargó temporalmente los fondos de las AFJP invertidos en el país norteamericano, motivó unos cambios que prohibirán este tipo de operaciones en el extranjero.