Quinta víctima en una semana a manos de un supuesto asesino en serie en EEUU

La muerte de una adolescente que fue disparada en la tienda de su padre elevó hoy a cinco las víctimas mortales de los ataques que un presunto asesino en serie ha cometido en la última semana en el estado de Carolina del Sur. El médico forense del condado de Cherokee, Dennis Fowler, informó en una breve rueda de prensa de la muerte de Abby Tyler, una joven de 15 años, que murió dos días después de ser disparada por un desconocido en el comercio que regentaba su padre, que falleció en el tiroteo. Abby quedó herida grave y fue ingresada en un hospital de la localidad de Spartanburg donde falleció esta mañana. El jefe de policía del condado, Bill Blanton, señaló que las autoridades están buscando a un presunto asesino en serie ya que hay indicios de que estos dos asesinatos pueden estar relacionados con otras tres muertes la semana pasada. Blanton señaló que todas las víctimas fueron tiroteadas aunque no reveló ninguna de las pistas que les hace pensar que los cinco asesinatos estén relacionados. Stephen Tyler, de 48 años, y su hija Abbey, fueron disparados en su tienda de muebles situada en la localidad de Gaffney, unos 80 kilómetros al oeste de Columbia. Los asesinatos comenzaron el sábado pasado cuando la esposa de un agricultor de 63 años descubrió el cuerpo sin vida de su marido en su casa. Cuatro días más tarde Hazel Linder, de 83 años, y su hija Gena Linder Parker, de 50 años, fueron también encontradas muertas a tiros. La población de la zona está alarmada y según Blanton se ha pedido a todos los comerciantes ambulantes que dejen de vender sus productos puerta por puerta para evitar más tensión entre los habitantes. Además, pidió que en caso de tener una emergencia con el coche, en esta área rural de amplias carreteras, los afectados esperen a que llegue la asistencia, en vez de llamar a una casa para pedir ayuda porque "la gente va a empezar a disparar contra las sombras". Blanton no adelantó ningún detalle de la investigación aunque señaló que ya hay un retrato robot del sospechoso. Se trataría de un hombre de unos 40 años, con el pelo algo canoso, una estatura de 1,90 metros aproximadamente, y 90 kilos.