Los cuatro favoritos para suceder a Merkel

El terremoto político en Turingia ha abierto una crisis de identidad en la derecha alemana y alterado los planes de sucesión de la canciller

La presidenta de la CDU en funciones, Annegret Kramp Karrenbauer, junto al ministro de Sanidad, Jens Spahn (Izda.) y el financiero Friedrich Merz/AP
La presidenta de la CDU en funciones, Annegret Kramp Karrenbauer, junto al ministro de Sanidad, Jens Spahn (Izda.) y el financiero Friedrich Merz/AP

Cuando Alemania aún no se había recuperado del terremoto político de Turingia, donde el liberal Thomas Kemmerich fue elegido primer ministro con los votos conservadores (CDU) y ultraderechistas, Annegret Kramp-Karrenbauer, la líder de la CDU y sucesora oficial de Angela Merkel, decidió el lunes tirar la toalla tras ver cómo su autoridad era ignorada por la agrupación del partido en Turingia. El “cordón sanitario” contra la extrema derecha había saltado por los aires abriendo una profunda crisis en el mayor partido conservador de Europa.

AKK, como se conoce en Alemania a Annegret Karrenbauer, pondrá en marcha la próxima semana la “hoja de ruta” para elegir a su sucesor y, de hacer caso a las encuestas, al futuro canciller de Alemania. Según su calendario, antes del verano, la CDU ya dispondrá de un candidato para las elecciones federales de septiembre de 2021. Sin embargo, habrá que esperar al congreso ordinario del partido en diciembre para que el elegido o elegida sea designado oficialmente presidente del partido. A diferencia del Partido Socialdemócrata (SPD), donde son los militantes quienes eligen a su líder, en la CDU esta tarea corresponde a los delegados que acuden al congreso.

Aunque oficialmente nadie ha dado un paso adelante, los medios alemanes ya sugieren los aspirantes mejor colocados para suceder a Merkel. Todos ellos son hombres y solo uno comparte la línea centrista seguida por la canciller en sus 18 años como presidenta. Su sucesión reabre la batalla interna entre los moderados y el ala más derechista del partido, que acusa pertinazmente a Merkel de haber socialdemocratizado a la formación cread por Konrad Adenauer.

FRIEDRICH MERZ

Uno de los posibles aspirantes a la presidencia del partido es Friedrich Merz, de 64 años, rival histórico de Merkel, quien ya luchó por asumir el liderazgo en 2018, pero fue derrotado por la mínima por AKK. Merz, que nunca ha ocupado un cargo público, abandonó la política hace diez años para labrarse una brillantes carrera en el mundo de las finanzas. Promete recuperar los millones de votantes arrebatados por la ultraderecha (AfD) a la CDU. Sin embargo, no está claro si a cambio de emular su radical discurso político.

ARMIN LASCHET

En medios alemanes se baraja asimismo como eventual aspirante al puesto y como representante de la línea de Merkel al primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, de 58 años. Más allá de sus credenciales centristas, Lachet puede presumir de gobernar en el “Land” más poblado de Alemania y el feudo histórico de los socialdemócratas. De hecho, la derrota electoral del SPD en 2015 condujo al canciller Gerhard Schröder a adelantar las elecciones.

JENS SPAHN

A sus 39 años, el titular de Sanidad es uno de los ministros más populares del Gobierno de Angela Merkel. Alineado con la línea más derechista de la CDU, criticó con dureza la política de puertas abiertas a los refugiados emprendida por la canciller en 2015, cuando llegó a Alemania más de un millón de solicitantes de asilio. Compitió por la dirección de la CDU en 2018, pero quedó por detrás de AKK y Merz. Su condición de homosexual casado, sin embargo, podría chocar con las bases más conservadoras de la Unión Cristianodemócrata.

MARKUS SÖDER

Sucesor de Horst Seehofer al frente del Gobierno de Baviera y de la Unión Social Cristiana (CSU), el partido hermano de la CDU, no rechazaría ser candidato del bloque conservador a las elecciones federales de 2021. Sin embargo, esta hipótesis dejaría en suspenso la presidencia de la CDU. En los comicios de 2002, Angela Merkel dio un paso a un lado par que el bávaro Edmund Stoiber fuera el cabeza de lista, pero el experimento se saldó con un sonoro fracaso y la reelección “in extremis” del socialdemócrata Schröder.