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Así vive la tribu que mata a los bebés discapacitados porque están “malditos”

Los Karo son la tribu más pequeña de Etiopía, decoran su cuerpo para ahuyentar a los extraños y tienen un arsenal de armas

La tribu Karo es la más pequeña de Etiopía, con una población entre 1.000 y 2.000 personas. Viven a lo largo del río Omo y practican el cultivo en las zonas inundadas por el agua. Así, aprovechan las zonas con lodo que queda después de las inundaciones del monzón para fertilizar sus cultivos. Ahora atraviesan serias dificultades porque el gobierno etíope construyó una gran presa para obtener electricidad, lo que ha provocado que las inundaciones sean cada vez menores.

Es una tribu, como la mayoría de las africanas, muy supersticiosa. decoran sus caras un sus cuerpos con una mezcla de ceniza, grasa animal y agua, para crear bonitas y vistosas policromías. La razón de decorar sus cuerpos son básicamente dos: la belleza y la guerra.

Los hombres van más pintados que las mujeres para estar más atractivos y parecer más valientes. Además, las policromías ahuyentan a los extraños, que al verlos teme ser atacado por ellos. Es su forma de mantener su idiosincrasia y tradición intactas. Las mujeres, en cambio, llevan múltiples collares, lo para ellos es un signo de riqueza.

Pero de vez en cuando, algún extranjero logra llegar hasta ellos. Es el caso del fotógrafo estadounidense Jim Zuckerman, de 72 años, que ha convivido con ellos y pudo comprobar y fotografiar su peculiar forma de vida. “Los Karo fueron muy acogedores y amables, más que la mayoría de las tribus”, indicó a “The Sun” Zuckerman. Las imágenes tomadas por este norteamericano suponen un retroceso en el tiempo de 20.000 años.

Una de las cosas que más sorprendió a este norteamericano es el arsenal de armas que tienen en la tribu. Es habitual ver a hombres jóvenes armados con rifles, que fueron regalados por visitantes europeos durante los últimos 50 años y que han pasado de generación en generación como reliquias familiares y sólo utilizan para ahuyentar a los enemigos.

Dentro de estas supersticiones, como también ocurre en otras tribus africanas, están las maldiciones. Algo a lo que le tienen mucho miedo. Cuando dentro de la tribu los Karo nace algún bebé con alguna discapacidad o deformación, piensan que están malditos y los sacrifican ahogándoles en el río, una costumbre cruel pero que ellos tienen normalizada y que denominan “Mingi”.