Birminghan, en estado de pánico por una cadena de ataques con cuchillo

La Policía arresta a un hombre como sospechoso de los acuchillamientos que dejaron un muerto y siete heridos en dos horas

La policía británica ha informado este lunes que había arrestado al sospechoso de los apuñalamientos en la madrugada del domingo en la ciudad de Birmingham. El sospechoso, un hombre de 27 años fue detenido en el área de Selly Oak de la ciudad a las 4 de la madrugada, dijo la policía de West Midlands.

Los detectives sostienen que los apuñalamientos que tuvieron lugar en cuatro lugares distintos en un intervalo de dos horas y que dejaron un muerto y siete heridos estaban relacionados, pero no se pensaba que estuvieran conectados con pandillas o con terrorismo.

“Hemos arrestado a un hombre bajo sospecha de asesinato y siete cargos de intento de asesinato en relación con los #BirminghamStabbings”, ha anunciado la Policía en Twitter.

Los hechos comenzaron en el centro de la localidad británica y continuaron después hacia el sur. De los siete heridos, cinco se encuentran hospitalizados y dos de ellos están en estado crítico.

Hasta el momento la policía no ha logrado obtener muchos datos del atacante, más allá de algunas descripciones y de recuperar el supuesto cuchillo, que habría arrojado a una alcantarilla. Se ha acordonado la zona en búsqueda de más pruebas y varias calles están cortadas.

Se desconoce aún el motivo del ataque, pero la Policía del condado de West Midlands, donde se encuentra Birmingham, apunta a que en principio no se trataría de un ataque terrorista, un ajuste de cuentas entre bandas o un crimen de odio, pero continúa investigando. También ha pedido la colaboración de todo aquel que pueda tener alguna información sobre el autor del ataque.

“Los hechos ocurridos durante la madrugada de este domingo son trágicos, impactantes y aterradores. Parece tratarse de un ataque aleatorio, ya que no hemos encontrado ninguna relación entre las víctimas, ni por su naturaleza, ni por donde se encontraban”, explicaba el superintendente Steve Graham ante la prensa, mientras que aseguraba también que están haciendo “todo lo posible para encontrar al culpable y entender exactamente qué es lo que ha ocurrido”.

Las hipótesis sobre los motivos del ataque siguen abiertas ya que, por ejemplo, Cara Curran, una testigo de los hechos declaraba a la radio de la BBC que se trataría de “un grupo de chicos contra otro” que se enfrentaron a puñetazos, y aseguraba haber escuchado “insultos racistas”.

Savvas Sfrantzis, otro de los testigos que se encontraban cerca de los hechos, explicaba en la BBC que pudo ver perfectamente cómo el atacante apuñalaba varias veces a una joven. “Era muy frío y apenas reaccionaba. Después de apuñalar a la joven entre cinco y siete veces, se marchó como si no hubiera ocurrido nada”, afirmaba el testigo.

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, lamentaba en sus redes sociales los trágicos hechos. “Todos mis pensamientos están con los afectados por el terrible incidente en Birmingham anoche. Mi agradecimiento a los servicios de emergencia que están trabajando arduamente en el lugar”, apuntaba Johnson.

El ataque producido en la madrugada de este domingo en Birmingham pone de nuevo en alerta a Reino Unido, que lleva desde noviembre del año pasado con el nivel de amenaza terrorista en “significativo”, es decir, el tercer grado en una escala de cinco.

Un nuevo episodio que se une a otros dos apuñalamientos acontecidos durante este verano. El 20 de junio, en la localidad de Reading, cerca de Londres, tres hombres resultaron fallecidos tras ser apuñalados y el caso fue derivado a la policía antiterrorista.

El sospechoso, un refugiado libio de 25 años cuya familia asegura que sufre problemas mentales, ha sido acusado de triple asesinato, así como de intentar acabar con la vida de otras tres personas.

Seis días después, otro hombre apuñaló a seis personas en un hotel de refugiados en Glasgow, Escocia y fue abatido poco después, aunque los hechos finalmente no fueron considerados como ataque terrorista.