Mueren en una explosión mientras buscaban bombas de la II Guerra Mundial

Los dos fallecidos, un australiano y un británico realizaban tareas de campo sobre la contaminación de artefactos sin estallar

Un australiano y un británico, que trabajaban en rastrear artefactos explosivos abandonados de la Segunda Guerra Mundial, murieron anoche en la capital de Islas Salomón a consecuencia de la explosión accidental de una bomba.

La deflagración se produjo la noche del domingo en la residencia en Honiara de los dos hombres, empleados de la agencia noruega Norwegian People’s Aid que reclama una investigación para aclarar lo sucedido. El ciudadano australiano Trent Lee y el británico Stephen Atkinson son los dos fallecidos, según ha revelado la propia ONG para la que trabajaban.

“El accidente ocurrió en las Islas Salomón en donde NPA (siglas de Norwegian People’s Aid) ayuda al gobierno a desarrollar un banco de datos centralizados que provea una panorámica de la cantidad de explosivos que quedan (arrojados y sin explotar) de la Segunda Guerra Mundial”, indicó este lunes la organización en un comunicado.

La Policía de Islas Salomón ha anunciado que ya se encuentra investigando este “trágico” incidente y ha pedido a la población que reside alrededor de donde se produjo la explosión, en el oeste de la capital, que no salgan de sus casas antes posibles nuevas explosiones. “Hacemos un llamamiento a los residentes del área de Tasahe en West Honiara para que se mantengan alejados de la zona del incidente y permitan que los oficiales hagan su trabajo mientras investigamos este trágico suceso”, ha dicho el portavoz de la Policía, Clifford Tunuki.

Las Islas Salomón, que será sede de los Juegos del Pacífico en 2023, fue un campo de batalla durante la Segunda Guerra Mundial entre las fuerzas aliadas, comandadas por Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, frente a la ocupación de las tropas japonesas.

En la zona aún queda un legado mortal con miles de bombas y explosivos activos y sin detonar.

Norwegian People’s Aid emplea a unos 1.850 expertos en minas y explosivos en 19 países, entre ellos Colombia y Perú. EFE