“Los signos vitales de Trump eran muy preocupantes”

Las próximas 48 horas serán críticas, según el jefe de gabinete de la Casa Blanca, mientras que Trump asegura encontrarse “mucho mejor”

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, ha confesado que los signos vitales del presidente de EE UU, Donald Trump, en las últimas 24 horas “eran muy preocupantes”, pero han mejorado desde que fue ingresado en el hospital militar.

Asimismo, Meadows añadió que las próximas 48 horas serán críticas en lo que se refiere a su cuidado: "No estamos aún en un camino claro hacia la recuperación”.

Sus palabras contrastan con el triunfalismo del doctor presidencial, Sean Conley. El médico presidencial aseguró que Trump está evolucionando “muy bien”, no tiene fiebre y no necesita oxígeno. Aunque no dio detalles sobre cómo estuvo o llegó a estar el presidente ayer para que tuviera que ser ingresado.

Trump dice encontrarse “mucho mejor”

Por su parte, el mandatario estadounidense ha informado en un vídeo grabado este sábado desde el hospital militar en el que permanece ingresado que se encuentra “mucho mejor” y está trabajando para “volver del todo” y poder “hacer Estados Unidos grande de nuevo”.

En el vídeo, que ha sido publicado desde la cuenta de Twitter de Trump, se puede apreciar al presidente sentado detrás de un escritorio con camisa, chaqueta, pero sin corbata.

Llegué aquí, no me sentía muy bien, pero ahora me encuentro mucho mejor. Estamos trabajando duro para volver del todo. Tengo que volver porque todavía tenemos que hacer Estados Unidos grandes de nuevo”, dice Trump en el vídeo, añadiendo: “creo que estaré de vuelta pronto”.

“Quiero terminar la campaña de la manera que lo hemos estado haciendo”, apunta el candidato republicano a la reelección en las elecciones de noviembre, que ha tenido que suspender todos sus compromisos públicos desde el jueves por la noche, cuando se hizo público que había dado positivo por Covid-19.

“Vamos a ganar a este coronavirus o cómo lo quieran llamar”, afirma Trump en el vídeo. “No podía quedarme en la Casa Blanca encerrado. Si salir, sin poder ir siquiera al Despacho Oval”, señala el mandatario, quien dijo que tenía que “confrontar el problema” de su enfermedad.

Las terapias experimentales que están probando y las que él está recibidiendo son un “milagro que viene de Dios”, opinó. El presidente también dijo que su esposa, Melania Trump, está “llevándolo muy bien”, ya que además, es más joven que él. “Un poquito más (joven)”, añadió Trump, de 74 años, 24 años mayor que su mujer. Por último, Trump quiso agradecer las muestras de “amor” de los estadounidenses y de los líderes mundiales.