Pandemia

El Congreso da una de cal y otra de arena a Trump

La Cámara de Representantes aprueba subir los subsidios, pero la medida pude ser tumbada por la mayoría republicana en el Senado

Donald Trump se anotaba un tanto la última semana de 2020. Aunque, horas después, le anotaron otro al presidente. Una de cal y otra de arena para Trump en la recta final de su mandato.

La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, votó la noche del lunes un aumento de 600 a 2.000 dólares, tal y como había exigido el presidente. Ésta fue, de hecho, la razón por la que justificó su resistencia a firmar el proyecto de ley del Congreso, calificando de «vergüenza» los cheques de ayuda de 600 dólares a estadounidenses para aliviar los devastadores efectos de la pandemia de coronavirus.

La votación, que salió adelante con el acuerdo de los dos tercios necesarios de la Cámara Baja (275 votos a favor, entre ellos 44 republicanos y 134 en contra) se producía un día después de que Trump accediera finalmente a firmar el paquete de ayuda de 900.000 millones de dólares para aliviar los efectos de la pandemia y tras una semana de bloqueo.

Ahora, el siguiente trámite pasará por el Senado, de mayoría republicana, donde necesita su ratificación para ser definitivamente aprobado. «El presidente de EE UU lo ha presentado como algo que él quiere ver y como parte de su firma en el proyecto de ley», dijo Nancy Pelosi. «Espero que los republicanos en el Senado compartan esa opinión», añadió la presidenta de la Cámara de Representantes.

Sin haber reconocido todavía su derrota en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, Trump disfruta de las fiestas navideñas jugando al golf en Florida y no ha dado ninguna pista sobre su intención de abandonar la Casa Blanca sin alguna sorpresas de última hora.

Y es que varias citas esenciales de las próximas semanas auguran un intenso mes de enero. Citas clave que serán decisivas para el rumbo del país. Tanto las elecciones de Georgia el 5 de enero, donde los republicanos se juegan con esos dos escaños mantener la mayoría del Senado, como el recuento oficial de votos electorales del Colegio Electoral al día siguiente y la ceremonia de la toma de posesión de investidura el 20 de enero marcarán el fin de la era Trump en la Casa Blanca.

Un final que no ha querido empañar con críticas hacia el bloqueo que mantenía en vilo a 14 millones de estadounidenses que esperaban las ayudas por desempleo y muchos millones de personas que esperan recibir la vacuna contra la covid-19, cuya distribución está contemplada en el estímulo económico aprobado por el Congreso.

El Capitolio está trabajando sin descanso los últimos días de este impredecible 2020, después de haber mantenido sus puertas cerradas prácticamente todos los meses de pandemia y con unas medidas de seguridad y distanciamiento social nunca antes llevadas a cabo en el Congreso.

La Cámara Baja también votó este lunes una medida sin precedentes para promulgar la legislación sobre las objeciones del presidente. Los congresistas anularon, por consenso bipartidista, el veto otorgado de Trump al proyecto sobre la Ley de Defensa. Con 322 votos a favor y 87 en contra, el Congreso acordó anular un veto de Trump.

Este insólito acuerdo entre republicanos y demócratas ha puesto en evidencia, en la escena política del país, la falta de apoyo hacia el presidente saliente. Hasta ahora, los conservadores se habían mantenido unidos en bloque ante los desafíos presentados por la actual Administración y ningún miembro del Partido Republicano se había salido de las filas votando en contra del presidente en funciones.

Trump vetó la Ley de Defensa por considerar que no respeta «ni a los veteranos ni la historia de las Fuerzas Armadas», para cuyas tropas estadounidenses pretendía otorgar un aumento de sueldo y que, además, la ley «pretende restringir la capacidad del presidente para retirar las tropas de Afganistán, Alemania y Corea del Sur», a juicio del magnate.

Todo apunta a que los deseos de Trump no serán órdenes y el texto no se convertirá en ley, pero la última palabra la tendrá el Senado antes de fin de año.

Un final de 2020 agridulce para Trump, que ha visto frustrados sus múltiples intentos de demostrar el fraude electoral en su contra y a favor de Biden. Fraude que el magnate ha venido reclamando, bajo la sombra del voto por correo, desde meses antes de celebrarse las elecciones presidenciales y, con mayor insistencia, tras confirmarse su derrota.

Y la transición, al parecer, no está siendo muy fluida. El presidente electo denunciaba la falta de acceso a información trascendental en temas de seguridad nacional y calificó la actuación del actual Gobierno de «irresponsable» ante el bloqueo de traspaso de poder del que acusa al todavía presidente Trump.