Merkel prohíbe las mascarillas de tela y exige el uso de las profesionales

La canciller aprobó prolongar hasta el 14 de febrero el cierre que afecta a gastronomía, ocio, cultura, deporte y comercio, excepto supermercados y farmacias, además de los colegios y guarderías

Angela Merkel usa una mascarilla profesional después de una rueda de prensa sobre la situación actual de la pandemia en Berlín
Angela Merkel usa una mascarilla profesional después de una rueda de prensa sobre la situación actual de la pandemia en BerlínMICHAEL KAPPELERvia REUTERS

La canciller alemana Angela Merkel y los presidentes regionales de los Bundesländer acordaron este martes hacer obligatorio el uso de las mascarillas profesionales -bien las quirúrgicas o las FFP2- en Alemania para acceder al transporte público, a los comercios o a cualquiera de los servicios administrativos todavía abiertos, que siguen siendo muy pocos. De esta manera, quedan prohíbidas las mascarillas artesanales, hechas en casa o a juego con la ropa.

Alemania volvió a superar los 1.000 muertos por covid-19 y los 20.000 nuevos contagios en las últimas 24 horas, aunque comunicó hoy la incidencia acumulada en siete días más baja desde el 1 de noviembre, según datos del Instituto Robert Koch (RKI) de virología actualizados la pasada medianoche.

En la misma reunión mantenida entre Merkel y y los ministros presidentes, donde quedó establecido que solo las mascarillas profesionales ofrecen un nivel aceptable de protección, también se aprobó prolongar hasta el 14 de febrero el cierre que afecta a gastronomía, ocio, cultura, deporte y comercio, excepto supermercados y farmacias, además de los colegios y guarderías.

Este último apartado fue el más complicado en que llegase a buen puerto. De hecho, la reunión se mantuvo bloqueada durante varias horas al no llegarse a un acuerdo, a pesar de que los Bundesländer son los que tienen la competencia de la Educación y potestad para tomar los gobiernos regionales la decisión que cada uno considere más ajustada a su territorio.

Asimismo, también se plantearon cierres en los servicios de transporte público, pero finalmente se optó por esta medida indirecta que ayudará a reducir los contactos. «Las duras restricciones que los ciudadanos están respetando comienzan a dar sus frutos», comentó Merkel en su primera declaración con semillas de optimismo en meses, «pero no es momento de bajar la guardia y es necesario actuar ahora contra las mutaciones del virus, especialmente la detectada en Reino Unido».