Escocia avanza hacia otro referéndum de independencia

La pregunta sería la misma que en 2014: ”¿Debe de ser Escocia un país independiente?”

The All Under One Banner (AUOB) march through Glasgow
Simpatizantes de los movimientos independentistas en Glasgow en enero del año pasadoROBERT PERRYEFE

Los nacionalistas del Gobierno escocés presentaron este lunes el borrador del proyecto de ley para la celebración de un nuevo referéndum de independencia, calentando así los motores de cara a las elecciones del próximo 6 de mayo al parlamento de Edimburgo, en las que aspiran a conseguir mayoría, tal y como apuntan todas las encuestas. El jueves se disuelve ya la cámara para comenzar la campaña.

La pregunta sería la misma que se planteó en 2014: “¿Debe de ser Escocia un país independiente?”. Aquel año, los escoceses celebraron un histórico plebiscito, consensuado con el Gobierno central, donde ganó finalmente la unión con el 55,3% de los votos frente al 44,7%. La participación récord superó el 84%. Los secesionistas aceptaron que se trató de una consulta única en una generación. Sin embargo, consideran ahora que el Brexit cambia por completo las reglas de juego.

El responsable de Relaciones Constitucionales del Ejecutivo escocés, Michael Russell, fue el responsable de desvelar el texto de cara a la celebración de una supuesta futura consulta independentista, aunque dejó claro que será el Gobierno elegido tras los comicios del próximo mayo quien deba tomar “la decisión de introducirla formalmente en el Parlamento de Edimburgo escocés”.

La literalidad de la pregunta que Russell aspira a trasladar a los ciudadanos deberá ser analizada por la Comisión Electoral en caso de que la legislación llegue a presentarse ante la cámara, un trabajo de estudio que llevaría alrededor de seis meses.

En Reino Unido no hay Constitución escrita. Si se quiere celebrar un referéndum legal, el Gobierno escocés tendría que solicitar a Londres la activación de la denominada Sección 30 del Tratado de Escocia de 1998 para la transferencia de poderes.

Pero, a diferencia de lo que ocurrió en 2014, Downing Street no está ahora por la labor de sacar las urnas. El primer ministro británico, Boris Johnson, asegura que en el manifiesto con el que ganó la mayoría absoluta en las elecciones generales de 2019 ya dejó claro que no habría posibilidades de un nuevo referéndum independentista.

No obstante, la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, señala que si consigue mayoría el próximo mes de mayo tendrá legitimidad para ello. Es más, si Londres persiste en su negativa, no descarta seguir la vía catalana. El apoyo a la independencia se ha mantenido en los últimos meses, si bien en las últimas semanas ha disminuido.

Respecto al momento en que se celebraría un nuevo referéndum, el Gobierno escocés lo dejó abierto a “la elección del próximo Parlamento”, si bien subrayó que debería tener lugar “una vez que la crisis sanitaria (derivada de la pandemia de coronavirus) acabe”. En este sentido, los independentistas del SNP creen que debe ser celebrado en la primera mitad de la nueva legislatura.

El líder de la oposición conservadora en Escocia, Douglas Ross, calificó la publicación de “distracción imprudente” en un momento en el que se está lidiando con una pandemia y sostuvo que su motivación es “distraer la atención del escándalo” que salpica a Sturgeon, sobre la gestión de las denuncias sexuales contra su predecesor, Alex Salmond.

El episodio ha creado una auténtica guerra civil dentro de las filas del SNP, derivando incluso en una investigación independiente llevada a cabo por el ex fiscal general de Irlanda James Hamilton, que este lunes finalmente concluyó que la ministra principal de Escocia no infringió el Código Ministerial.

Esta exoneración supone que Sturgeon no se verá forzada a presentar su dimisión como jefa del Gobierno escocés por violar el código ético que rige para la actuación de los miembros del Ejecutivo.

El ex fiscal general de Irlanda tenía como mandato investigar si Sturgeon habría intentado influir en la investigación sobre las denuncias de acoso sexual que dos trabajadoras hicieron contra su predecesor y exlíder del movimiento nacionalista escocés.

En concreto, Hamilton estudió si la ausencia de una notificación en la agenda del Gobierno de las reuniones y comunicaciones que mantuvo con Salmond desde el 2 de abril hasta el 18 de julio de 2018 constituyeron una ruptura del Código Ministerial.

Pese a ello, la comisión que ha investigado el mismo asunto en el Parlamento de Edimburgo tiene previsto publicar este martes su propio informe, en el que está previsto que acuse a Sturgeon de haber “mentido” a la Cámara sobre sus reuniones con Salmond y sobre el momento que conoció las denuncias, de las que el ex ministro principal fue absuelto por la justicia el año pasado.

Está previsto que el miércoles, la oposición conservadora en Edimburgo presente una moción de censura contra Sturgeon, pero no saldrá adelante, ya que el SNP cuenta con el apoyo de los Verdes.