Así es la amiga especial de Putin con casa de lujo en Mónaco

Svetlana Krivonogikh mantuvo una relación secreta durante años con el presidente ruso y ahora es propietaria de un patrimonio de 90 millones de euros solo en Rusia

La amiga de Putin Svetlana Krivonogikh
La amiga de Putin Svetlana Krivonogikh FOTO: Proekt Proekt

La sombra de Vladimir Putin planea en los Papeles de Pandora, una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) desvelada en España por la Sexta y El País sobre las fortunas de cientos de personalidades en paraísos fiscales. El presidente de Rusia aparece en la investigación por su relación en el pasado con Svetlana Krivonogikh. Pero, ¿quién es esta mujer de 46 años que mantuvo un idilio con Putin hace dos décadas? ¿Cómo logró comprar un apartamento de lujo en Mónaco a través de una sociedad offshore? Según los papeles de Pandora revelados por The Washington Post, Krivonogikh se instaló en Mónaco, en una casa situada bajo el famoso casino que aparece en las películas de James Bond, pocas semanas después de dar a luz a su hija. En ese momento, 2003, comenzó a amasar una importante cartera de inversiones en Rusia.

Según el medio de comunicación ruso Proekt, que destapó su supuesto idilio con Putin, la empresaria tendría ahora un patrimonio de 7.700 millones de rublos solo en Rusia, unos 91 millones de euros. Krivonogikh trabajó como limpiadora en una tienda cuando era adolescente antes de ir a la universidad. Y a finales de 1990 comenzó a acompañar a Putin, cuando tenía solo 20 años. El romance duró varios años, cuando Putin era jefe del servicio de contrainteligencia del FSB, primer ministro y durante su primer mandato como presidente. La relación terminó cuando el dirigente ruso comenzó a vincularse con la gimnasta olímpica ganadora de un oro Alina Kabaeva. Krivonogikh es una mujer cercana al viejo amigo oligarca de Putin, Yury Kovalchuk, el mayor accionista de Bank Rossiya.

En el pasado no fue Krivonogikh quien dio publicidad a su relación con el mandatario ruso sino la hija de la empresaria, que tras haber cumplido 18 años ha alimentado en diversas declaraciones los rumores sobre su padre, presumiendo incluso de parecido físico con Putin. El medio ruso Proekt, en una investigación revisada por el Washington Post, asegura que en el caso de la joven, llamada Luiza Rozova, no consta padre alguno. Curiosamente, en sus documentos oficiales aparece como segundo nombre la palabra Vladimirovna, que significa “la hija de Vladimir”.

Vladimir Putin
Vladimir Putin FOTO: Alexei Druzhinin AP

Luiza Rozova nació en abril de 2003. Un mes después de su nacimiento se puso en marcha una compañía pantalla llamada Brockville Development Ltd en la isla caribeña de Tórtola, de acuerdo con los documentos consultados. Fue, meses más tarde, de acuerdo con los registros de la propiedad monegascos, cuando esa misma sociedad se hizo con el apartamento. Krivonogikh se convirtió en la beneficiaria única de Brockville antes de 2006, si bien en los archivos no aparece de dónde obtuvo el dinero para pagar el apartamento, que costó 4,1 millones de dólares en 2003, y que hoy probablemente vale mucho más, según informa The Washington Post.

Brockville fue adquirida por una segunda compañía pantalla, Sefton Securities, pero aquí es donde el rotativo estadounidense pierde el rastro. Una carta de 2015 obtenida en la investigación muestra que la amiga especial de Putin autorizó una estructura en la que Sefton era nombrado el gestor de la beneficiaria única.

Registros públicos muestran que Krivonogikh posee una participación en un banco ruso dirigido por gente cercana a Putin; además, es propietaria de la mayoría de acciones del resort de esquí donde se casó una de las dos hijas de Putin con su mujer. Tiene un yate, una cuenta en una entidad bancaria que también aparece en los Papeles de Pandora, así como numerosos apartamentos en las zonas más acaudaladas de San Petersburgo.

Los Papeles de Pandora arrojan luz sobre el enriquecimiento del círculo de empresarios y hombres leales a Putin, muchos de los cuales guardaron sus fortunas en el extranjero pese a que el presidente ruso ha pedido en el pasado a las élites rusas que mantengan su capital en casa. Los papeles que han salido a la luz hablan del ejecutivo de medios Konstantin Ernst y de un lucrativo negocio inmobiliario después de ganarse los elogios de Putin por su ayuda en la organización de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi.