Anders Fogh Rasmussen: «La OTAN será aún relevante porque Rusia sigue siendo una amenaza para Europa»

El ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro de Dinamarca considera que hay que dejar claro a China que “si ellos atacan Taiwán, se enfrentarán a una respuesta militar robusta y determinada”

Entrevista con el ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, durante la Convención Nacional del PP en Valencia
Entrevista con el ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, durante la Convención Nacional del PP en ValenciaAlberto R. RoldánLa Razón

De visita en España como invitado a la convención nacional que el PP celebró en Valencia, el ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro de Dinamarca Anders Fogh Rasmussen atiende a las preguntas de LA RAZÓN. El danés, de 68 años, ahonda en las amenazas a la seguridad a las que se enfrenta la UE y la Alianza Atlántica. A su modo de ver, habría que dejar claro a China, que «si ellos atacan Taiwán, se enfrentarán a una respuesta militar robusta y determinada por parte de Estados Unidos, Europa y Australia».

P: ¿Qué opina sobre el final de la guerra en Afganistán y la retirada de Estados Unidos?

La retirada fue caótica y desastrosa, ya que generó dudas sobre la propia operación que comenzó en 2001. Ha dejado la impresión de que hemos estado allí y todo lo que hemos hecho ha sido invadir. Pienso que la retirada debería haber sido mejor preparada. Fue demasiado caótica y desordenada. Fue un fallo elegir una fecha por adelantado para el repliegue. Nunca jamás pongas un día para la retirada, ya que tu enemigo se sentará y esperará a que te vayas. Otro error fue comenzar a negociar con los talibanes y dejar de lado al Gobierno. Ya de por sí, las autoridades no contaban con toda la confianza de la opinión pública afgana, pero con esto, la confianza se minó por completo.

P: Muchos afganos que trabajaron y colaboraron con la OTAN siguen allí... ¿Cómo pueden la Alianza y la UE evacuarlos?

Este es uno de los problemas. No excluiría que lo podamos hacer. Pero es muchísimo más complicado ahora. Por eso digo que los planes de evacuación debían haberse realizado antes. La decisión de abandonar Afganistán se tomó en abril y me sorprende mucho que los aliados no tuvieran un plan de evacuación.

P: ¿Qué posición debe adoptarse respecto a los talibanes? ¿Cómo puede la UE tratar con ellos?

Como punto de partida, no me fío de los talibanes, no creo que hayan cambiado. Cabe recordar que el actual emir de Afganistán tuvo un hijo que fue un terrorista suicida. Un padre que permite que su propio hijo se inmole, no analiza y observa los asuntos internacionales del mismo modo que en EE UU. En particular, me preocupan las mujeres y sus derechos. He notado con satisfacción que las afganas intentan protestar y hay incluso otros grupos de resistencia. La UE, como otros países democráticos, deberían esperar y ver qué pasa. No se debería reconocer al Gobierno talibán. Lo que se puede hacer es ayudar a las ONG con ayuda humanitaria y, si es posible, darles asistencia sin que los talibanes se beneficien.

P: ¿La alianza AUKUS evidencia una pérdida de peso geoestratégico de la Unión Europea?

Considero AUKUS el mayor cambio en estrategia geopolítica de nuestro tiempo. En primer lugar, la nueva alianza ha demostrado de verdad que EE UU está comprometido con la región indopacífica. Durante la Administración Obama se tomaron pequeños pasos, pero ahora el compromiso es claro. Para Australia, esto es un giro gigantesco en su política exterior. Ha intentado mantenerse fuera de la disputa entre China y EE UU. Pero de un tiempo a esta parte, ha sido Australia la que ha sido sometida a la presión china, incluidas sanciones económicas. Camberra pidió una investigación independiente sobre el origen de la Covid-19, así como han criticado la violación de los derechos humanos en la región de Xinjiang. En venganza, China ha boicoteado los productos australianos y han sido muy asertivos. Los australianos concluyeron que necesitaban mayores garantías de seguridad por parte de EE UU. Y así, han dejado esta posición neutral con una alianza permanente con Washington. A cambio, le garantiza la seguridad y dotará de ocho submarinos nucleares. En cuanto a Reino Unido, esto es una demostración de la nueva «Global Britain». Ha traído a Londres más cerca de Washington tras el Brexit. Supone mucho para estos tres países.

P: La OTAN está centrada en Rusia y ahora el eje se ha trasladado al Pacífico. ¿Está destinada a perder relevancia?

No. La OTAN seguirá siendo relevante, porque desafortunadamente Rusia sigue siendo una gran amenaza para los países europeos. Yo llamo a Rusia un «saboteador regional». Lo hemos visto claramente en Ucrania; Rusia se anexionó ilegalmente a Crimea y continúa desestabilizando el este ucraniano. Recientemente, hemos visto cómo Rusia ha violado el espacio aéreo de los países nórdicos y es muy asertiva respecto a los países bálticos. La OTAN es el movimiento de paz más exitoso de la historia. Desde 1949 ha garantizado la paz, la estabilidad y la seguridad en el Atlántico Norte. El principal motivo de existencia, el artículo 5, que establece que el ataque a un Estado miembro es un ataque a todos, es una medida de disuasión. Putin sabe que si piensa atacar a un aliado de la OTAN, la respuesta será muy robusta. Pero la situación geopolítica ha cambiado. Durante la última cumbre, la OTAN lanzó una declaración sobre China, por primera vez.

P: ¿Qué papel puede y debe desempeñar Europa en Asia?

Creo que Europa debería poner sus esfuerzos en la región indopacífica alineando posiciones con EE UU. Tenemos un interés vital en mantener líneas comerciales abiertas para asegurar la navegación libre en el mar de la China Meridional. La ironía en esto es que la nueva estrategia de la UE se publicó el mismo día del lanzamiento de la nueva alianza AUKUS y quedó ensombrecida. Países más grandes como Francia o Reino Unido, que no es de la UE pero sí europeo y miembro de la OTAN, jugarán un papel en la región indopacífica.

El ex primer ministro de Dinamarca y ex secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen (i) y el presidente del PP, Pablo Casado (d), durante la sexta jornada de la Convención Nacional del partido, en el Auditorio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias
El ex primer ministro de Dinamarca y ex secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen (i) y el presidente del PP, Pablo Casado (d), durante la sexta jornada de la Convención Nacional del partido, en el Auditorio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias FOTO: Jorge Gil Europa Press

P: ¿Podemos acabar en una guerra contra China?

Si llegara el momento, seríamos los ganadores. Pero espero que nunca entremos en guerra contra China. Creo que la mejor manera de evitar una guerra es dejar claro que los chinos entiendan que si ellos atacasen Taiwán, se enfrentarán a una respuesta militar robusta y determinada no solo de EE UU, sino también de aliados como Europa y Australia. Es más, apoyo fuertemente la iniciativa del presidente Joe Biden de crear una alianza de democracias globales. Su objetivo es fortalecer nuestra batalla contra las autocracias. Es lo único que Xi Jinping y Vladimir Putin entienden.

P: Macron llegó a decir que la OTAN estaba en «muerte cerebral». ¿Tras el AUKUS se debilitará su compromiso con la OTAN?

No creo que Francia haya tomado una alternativa porque sabe que ni Europa en su conjunto podrá defenderse sola. Si vives en un mundo donde puedes ser atacado por Rusia, sigues dependiendo de la fuerza militar estadounidense. En enero, Francia asume la Presidencia de la Unión Europea y Macron presionará por una autonomía estratégica europea.

P: ¿Debería potenciarse la autonomía estratégica de la UE?

Bueno, teóricamente es una buena idea. Es para asegurarse de que podrá actuar de forma más independiente sin depender de la ayuda americana todo el tiempo. Lo apoyo. Creo que hoy Europa es demasiado débil, mira demasiado hacia sí misma y no juega en la escena internacional el papel que debería. Sin embargo, sigo considerando que la OTAN es relevante y, de hecho, seguirá siendo la piedra angular de la seguridad de Europa en el futuro. Y no estoy de acuerdo con la ambición de un Ejército europeo, solo será un neumático de papel.

P: ¿No es realista la creación de un ejército europeo?

Lo que sería una opción realista sería crear una fuerza de reacción rápida europea, no un ejército europeo porque si se pregunta a los líderes en Francia, Alemania, Dinamarca o España si proporcionarían el dinero para formarlo, dirían que no. Lo que podríamos hacer sería mantener nuestro ejércitos nacionales y luego crear una especie de fuerza europea de reacción rápida, que nos permitiría realizar un despliegue militar en poco tiempo donde sea necesario.

P: ¿Debería la Unión Europea mejorar su industria de defensa?

En los tratados europeos ya existen los instrumentos. Si se trata de reforzar el pilar europeo de la OTAN, entonces no hay contradicción entre una fuerte defensa europea y la Alianza Atlántica. Pero si fuera una competencia, entonces sería devastador y todos saldríamos debilitados. Deberíamos complementarnos mutuamente. No competir entre sí. Europa debería hacer mucho más para fortalecer su industria de defensa.

P: Biden prometía que «America is back», pero parece que sigue el «America first» de Trump...

Creo que Estados Unidos ha vuelto, pero, por supuesto, los acontecimientos recientes han reforzado la necesidad de que Biden lo demuestre en la práctica. Estoy pensando en la retirada de Afganistán, donde se fijó la fecha sin consultar con los que habían sido sus aliados. Los europeos se han quedado con la impresión de que el Gobierno de EE UU puede haber cambiado, pero las acciones reales no. También creo que depende en gran medida de los europeos comportarse mejor. ¿Por qué Australia rompió el contrato con Francia? Porque será reemplazado por garantías de seguridad americanas que Francia nunca podrá proporcionar. Pero no solo Australia, sino muchos países asiáticos tienen dudas sobre las posiciones de Francia y Alemania y Europa en su conjunto sobre China. Aseguran que somos demasiado blandos.