Internacional

Petro arrasa en las legislativas de Colombia y prepara su asalto al poder

El candidato de la coalición de izquierdas Pacto Histórico se coloca a la cabeza para las presidenciales del 29 de mayo y la derecha se reagrupa

Gustavo Petro (i), candidato a la Presidencia de Colombia del Pacto Histórico, habla acompañado de los precandidatos derrotados de esa colectividad, Francia Márquez (d) y Camilo Romero (c),
Gustavo Petro (i), candidato a la Presidencia de Colombia del Pacto Histórico, habla acompañado de los precandidatos derrotados de esa colectividad, Francia Márquez (d) y Camilo Romero (c), FOTO: Mauricio Dueñas Castañeda EFE

La izquierda ha crecido como nunca antes en Colombia. El próximo Congreso de la República tendrá una nutrida representación del Pacto Histórico, con 25 de las 165 currules (escaños) escogidos este domingo. En el Senado se han alzado con 16 de los 100 asientos en disputa, igualando en ambos casos a los conservadores. El partido Liberal se impuso en el Congreso con 32 puestos y sacó 15 para la Cámara Alta. Con el Pacto, las fuerzas de izquierda conquistan al menos 41 asientos en ambas cámaras, más del triple que en las pasadas legislativas y por encima de las 17 que obtuvieron en 2006, hasta entonces su mejor resultado. A ese número podría sumarse el apoyo de Comunes, el partido surgido de las FARC tras el acuerdo de paz con la extinta guerrilla que, por los convenios de 2016, tiene reservados cinco sillas en cada cámara tenga o no votos.

Elecciones Colombia 2022
Elecciones Colombia 2022 FOTO: Teresa Gallardo

Su éxito en ciudades como Bogotá, donde logró el 35% de los votos locales, le permitió romper algunas de los resultados tradicionales de los partidos Conservador, Liberal y Cambio Radical. Aún así, es una victoria es relativa pues aunque sean mayoría, en el Senado una derecha unida puede lograr la mayoría en las decisiones. Es el mejor resultado conseguido en la historia de la izquierda colombiana, que además se pone en primera línea a alcanzar también el Ejecutivo con su candidato presidencial Gustavo Petro. El exalcalde de la capital Bogotá, que fue derrotado por Iván Duque hace cuatro años, consiguió ser el más votado de la coalición progresista con 4,4 millones de votos frente a los 778.000 de la ambientalista Francia Márquez. Una ventaja de 66% que lo confirmó como el abanderado de la coalición de izquierdas para las presidenciales del 29 de mayo. Este domingo 13 de marzo las principales coaliciones políticas aprovecharon la movilización de las elecciones legislativas para resolver por primarias los nombres que finalmente buscarán la Presidencia. Petro ha resultado el más favorecido, tanto que ha dicho a sus seguidores, durante el festejo por los resultados, que está encaminado a ganar la silla que aspira desde hace muchos años «en la primera vuelta». Para ello, tendría que sumar la mitad más uno de los votos computados el 19 de mayo o acudir a un balotaje el 19 de junio. Sus contrincantes serán Federico «Fico» Gutiérrez, exalcalde de Medellín y abanderado del Equipo por Colombia, que obtuvo el 55% de los apoyos de la derecha; y Sergio Fajardo, también exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioguia, que alza las banderas de la Coalición Centro Esperanza. Este último podría quedar triturado por la polarización.

Para las presidenciales la derecha espera agruparse en torno a Gutiérrez, que buscará ampliar la base como hizo Duque en 2018 para ganarle a Petro. Ya se han dado los primeros indicios de ello, con el candidato Oscar Iván Zuluaga, del uribismo, manifestando que se suma a la candidatura del antioqueño para evitar que su país pierda «la libertad y la democracia». Los resultados electorales le dejan al próximo presidente un Congreso de mayores equilibrios donde, también, se evidencia el desgaste del modelo impulsado por el expresidente Álvaro Uribe, cuyo partido Centro Democrático pasa de 51 parlamentarios a 30. Son las consecuencias del retiro de la vida política activa del exmandatario, pero también del desgaste de tener un presidente en ejercicio hundido en la impopularidad y el desprestigio. Uribe renunció al Senado tras obtener la mayor votación en 2018, forzado por una investigación judicial por presunta manipulación de testigos.

En Colombia la abstención repitió las tendencias de los últimos años, con la mitad del país no acudiendo a las urnas, en medio de una situación de pobreza generada por la pandemia, protestas sociales incesantes, con casi 15% de desempleo a escala nacional y un repunte de la violencia posterior a los acuerdos de paz con las FARC, protagonizada por grupos disidentes de las guerrillas que han retomado las armas.

Ese descontento social es el que aspira capitalizar Petro, exguerrillero pacificado en 1990 y que acumula una larga carrera como parlamentario. Pero sus adversarios lo califican como populista, autoritario y corrupto, cercano a la esfera del chavismo venezolano vistas sus simpatías con Hugo Chávez y después con Nicolás Maduro, de quien ahora se muestra algo distanciado.

Para las autoridades colombianas también habrá el reto de organizar unas elecciones en paz. Las de este domingo contaron con un despliegue militar y policial de 240.000 efectivos, y con el reporte de dos ataques que dejaron igual número de militares muertos en el sur del país, los únicos hechos de violencia de la jornada. Sin embargo, la independiente Misión de Observación Electoral aseguró haber recibido cientos de denuncias sobre presuntas irregularidades como la compra de votos. El candidato Petro había pedido en Twitter que los electores recibieran el pago pero marcaran por su coalición en la boleta.