Cameron será relevado el 2 de septiembre

Los «tories» abren el proceso de elección del nuevo primer ministro. Theresa May, la titular de Justicia, favorita para enfrentarse a Johnson

La ministra del Interior, Theresa May, sale del Consejo de Ministros en Downing Street, ayer, en Londres
La ministra del Interior, Theresa May, sale del Consejo de Ministros en Downing Street, ayer, en Londres

Los británicos conocerán el nombre de su nuevo primer ministro el 2 de septiembre. Tras la dimisión de David Cameron, la comisión del Partido Conservador responsable de establecer las normas del proceso de elección de nuevo líder fijó ayer la fecha en el calendario. Como ocurrió cuando Tony Blair cedió el testigo a Gordon Brown, no habrá elecciones anticipadas, por lo que el nuevo dirigente «tory» se convertirá automáticamente en el nuevo inquilino de Downing Street. Los aspirantes para sustituir a Cameron, que anunció su decisión de retirarse tras conocerse el resultado del Brexit, podrán presentar sus candidaturas mañana y tendrán de plazo para hacerlo hasta el mediodía del jueves. El proceso se dividirá entre quienes consideran que el nuevo líder debería proceder del bando pro Brexit, lo que refuerza las posibilidades del ex alcalde de Londres Boris Johnson, y el bando que aspira a imponer un candidato menos controvertido y, sobre todo, a detener el ascenso de quien todavía se sospecha que apoyó el Brexit como estrategia política.

De acuerdo con las reglas establecidas, la decisión, en última instancia, se dirimirá entre dos aspirantes, una vez la contienda se vaya reduciendo mediante una serie de votaciones que limitará el cartel final a un par de nombres cuya identidad debería ser conocida antes de que el Parlamento inicie su receso estival el próximo 21 de julio. La elección final entre estos dos dependerá de los cerca de 150.000 miembros de la formación con derecho a voto.

El círculo más próximo al todavía primer ministro insiste en que éste no apoyará, ni se opondrá, públicamente a ninguno de los candidatos, pero la maquinaria mediática británica habla ya de una operación bendecida por Downing Street para vetar a Johnson, cuyo potencial triunfo supondría la recompensa a una decisión, la de ir en contra de Cameron, vinculada con una maniobra sucesoria. Es por eso que los aliados del aún «premier» podrían cerrar filas en torno a la actual responsable del Interior, Theresa May.

Impedir su acceso al número 10, con todo, será complicado, puesto que el favorito en la carrera y, sobre todo, el rostro más popular sigue siendo el del ex regidor londinense, un astuto político que antes de saltar a la arena pública había ejercido como periodista. En su currículum aparecen destinos como la corresponsalía en Bruselas para el diario «Daily Telegraph», para el que todavía colabora con una columna semanal desde la que ayer mismo apeló a la reconciliación. De momento, ya se ha anotado el punto de atraer a su campaña a otro de los grandes protagonistas del bando pro-Brexit, el titular de Justicia, Michael Gove, cuya afiliación contra Cameron tuvo delicadas connotaciones para ambos, debido a la relación de amistad personal que los unía. La diferencia para el «premier» es que, frente al euroescepticismo de última hora de Johnson, Gove siempre había dejado patente su descontento con Bruselas.

El titular de Justicia no tiene interés en el liderazgo, por lo que su posicionamiento podría otorgarle la cartera más influyente en el próximo Gobierno, la del Tesoro. El único obstáculo sería el futuro del ministro actual, George Osborne, mano derecha de Cameron, cuyos próximos movimientos son aún una incógnita. Desde que Cameron anunciase antes de las generales de 2015 que éste sería su segundo y último mandato, Osborne había figurado entre los favoritos para relevarlo. Sin embargo, su fuerte implicación en la campaña, durante la que llegó a advertir de un severo presupuesto de emergencia en caso de Brexit, lo ha dejado sin posibilidades.