Costa forma Gobierno con los apoyos de la izquierda radical

El líder socialista portugués, António Costa (izda), durante su reunión con el presidente portugués, Anibal Cavaco Silva
El líder socialista portugués, António Costa (izda), durante su reunión con el presidente portugués, Anibal Cavaco Silva

Tras días de vacío de poder, Portugal dice adiós a la incertidumbre política, al menos por ahora. Después de reunirse durante la última semana con representantes de la sociedad civil lusa, el presidente del país, Aníbal Cavaco Silva, encargó ayer oficialmente al socialista Antonio Costa la formación de un nuevo Gobierno. El anuncio se produce un día después de que Cavaco pidiera al socialista que su futuro Gabinete –que será respaldado en el Parlamento por el Partido Comunista y el Bloque de Izquierda– cumpliera los compromisos adquiridos por el país con Bruselas. La nota de prensa en la que Presidencia hizo pública la decisión de Cavaco asegura que la continuación en funciones del Gobierno del conservador Pedro Passos Coelho «no se correspondería con el interés nacional».

El Partido Socialista (PS) se mostró satisfecho con la decisión del jefe del Estado y aseguró estar «en condiciones de presentar el programa de Gobierno en el Parlamento». En una comparecencia ante los medios de comunicación tras conocerse el nombramiento de Costa, el presidente del PS, Carlos César, recordó el compromiso del Gobierno de izquierdas: «pasar página» de la austeridad tras la legislatura del rescate.

Por su parte, la formación de Passos Coelho, el conservador Partido Social Democrático (PSD), alertó de la «fragilidad e inconsistencia» del próximo Ejecutivo luso, aunque afirmó respetar la decisión del presidente. El portavoz del PSD, Marco Antonio Costa, insistió en que fueron los socialistas quienes crearon esta «crisis política» al tumbar el Gabinete de Passos Coelho, vencedor en los comicios del 4 de octubre, con una moción de rechazo que fue respaldada por toda la izquierda parlamentaria.

Los comunistas, socios de Costa durante los próximos cuatro años a pesar de su histórico enfrentamiento político, respaldaron también la decisión de Cavaco, pero acusaron al mandatario de querer mantener a los conservadores en el poder «hasta el último momento». Joao Oliveira, portavoz del partido, identificó al presidente como el artífice del laberinto político que atrapa al país por «encargar inicialmente la formación de Gobierno al PSD cuando no tenía condiciones». La portavoz del Bloque de Izquierda, Catarina Martins, manifestó que el próximo Gobierno «representa un pasar de página contra el empobrecimiento» y mostró la disposición de su formación a garantizar los «salarios, pensiones, la educación y la sanidad».

Con tres acuerdos diferentes junto al Bloque, los comunistas y Los Verdes, cuya principal premisa es dar marcha atrás en los recortes aplicados por Passos Coelho en la pasada legistlatura, Costa tendrá que hilar muy fino para contentar a sus socios sin poner en peligro la débil recuperación económica del país poco más de un año después de haber superado el programa de rescate de la troika.