Elecciones

Costa, dispuesto a volver a reeditar el pacto de izquierdas en Portugal

Un sondeo coloca por primera vez a la oposición conservadora a solo un punto de los socialistas

El primer ministro portugués, el socialista Antonio Costa, hace campaña en Podence, Macedo de Cavaleiros
El primer ministro portugués, el socialista Antonio Costa, hace campaña en Podence, Macedo de CavaleirosMIGUEL A. LOPESAgencia EFE

Nada está cerrado en Portugal a menos de una semana de las elecciones. Los socialistas mantienen el liderazgo, pero el PSD crece; el primer ministro portugués y líder socialista, Antonio Costa se abre a pactar con la izquierda, y los partidos pisan el acelerador en la calle pese a la pandemia, que deja un millón de confinados en el país.

Las últimas encuestas arrojan todavía más incertidumbre al ya de por sí complejo panorama para las legislativas de este domingo. Los socialistas se mantienen sobre el 34% y el centroderechista Partido Social Demócrata (PSD) sube hasta el 33%, apenas un punto de diferencia en el sondeo diario de CNN, que viene registrando la remontada de este grupo.

Pese a ser orientativas, las cuentas son llamativas y han metido presión en la campaña, que se calienta en su recta final con una cargada agenda de actos públicos poco recomendables en tiempos de pandemia.

Ómicron marca contagios sin precedentes el país -hoy, 33.000 nuevos casos y 44 muertos- y mantiene a más de un millón de personas confinadas. El voto de los confinados, que podrán ir a los colegios electorales en la última franja horaria -entre las 18.00 y las 19.00 horas-, y de los indecisos -alrededor del 15% según las encuestas- marcará la elección.

“Con certeza, vamos a tener que hablar con todos”, admitió hoy Costa, que abrió así la puerta al diálogo y los pactos con la izquierda. “Nunca rechacé conversar con el Bloque de Izquierda”, agregó Costa en una entrevista con la emisora católica Renascença, en la que subrayó: “Nunca tuvimos ninguna puerta cerrada al Bloque”.

La declaración responde a la invitación de la candidata del BE, Catarina Martins, que el domingo instó al PS a “trabajar en una agenda de medidas y metas” para la legislatura.

Costa recogió el guante aunque durante la campaña ha cargado contra el BE y los comunistas -sus socios en la “geringonça” que le llevó al Gobierno en 2015- por no apoyar el Presupuesto de 2022, detonante de una crisis que dejó en evidencia la soledad de los socialistas y derivó en un adelanto electoral en mitad de la legislatura.

El primer ministro llegó a reclamar a Martins este fin de semana una “disculpa” por haber roto la “unidad de la izquierda”. “No escuché de qué me está hablando y no le voy a responder”, se limitó a contestar la dirigente del BE.

Alianzas en la derecha

En la derecha también se habla de pactos. La subida del PSD multiplica las propuestas para apoyar un posible Gobierno de Rui Rio, tanto desde el CDS-PP, su tradicional socio, como desde Iniciativa Liberal (IL), con una innovadora estrategia en busca del voto joven.

Mientras, el animalista PAN, al que los socialistas miraban como socios potenciales, hace un guiño al PSD pero advierte de que su línea roja es la ultraderecha. Chega, entretanto, reclama entrar en el Gobierno a cambio de su apoyo, tras su alianza con el PSD en Azores.

Rio no aclara los pactos en la derecha y se lanza sobre Costa: “El doctor António Costa dice eso ayer, pero antes había dicho una cosa completamente contraria y yo recelo de que mañana no diga todavía otra diferente... Mejor no comentar”.

Actos reducidos, sin caminatas, sin contacto con los electores... la pandemia limitó el inicio de la campaña, pero en la recta final, los candidatos buscan el voto en la calle.

Rio tuvo que hacer una pausa en su agenda para un revisión médica pero regresó con fuerzas a las “arruadas” (paseos) con sus simpatizantes para teñir las calles de naranja -el color del partido-. El líder del PSD ha caminado, ha tocado el tambor y casi se lanza a bailar de la mano del cantante Emanuel, que le recibió en Aveiro “Al ritmo del amor”.

“¿Cansado? Estoy lleno de energía”, afirmaba el domingo Costa tras una agotadora jornada que terminó con el primer ministro llevado a hombros hasta su coche. Costa no quiere hablar del desgaste que acusa en las encuestas. “Las elecciones se ganan el día de las elecciones”, insiste.