Internacional

Finlandia y Suecia se preparan para la guerra: compran productos de supervivencia ante un posible ataque ruso

Los ciudadanos de ambos países candidatos a entrar en la OTAN hacen acopio de bienes de primera necesidad

El ministro de Exteriores turco Mevlut Cavusoglu estrecha la mano a la 'premier' sueca Magdalena Andersson
El ministro de Exteriores turco Mevlut Cavusoglu estrecha la mano a la 'premier' sueca Magdalena Andersson FOTO: Bernat Armangue AP

Finlandeses y suecos se encuentran en alerta ante las posibles represalias de Rusia después de que los dos países nórdicos solicitasen su adhesión a la OTAN. De hecho, expertos militares consideran que hay probabilidades de un ataque armado o una agresión cibernética a ambas naciones por su entrada en la Alianza.

Tal es el temor existente que en los últimos días se ha disparado la venta de gasolina, pilas, bidones de agua, alimentos imperecederos y medicinas. Lo llaman “material de supervivencia” para hacer frente a una posible invasión.

En Suecia los ciudadanos han hecho acopio de material de forma espontánea, mientras que en la vecina Finlandia ha sido la Organización Nacional de Rescate (SPEK) quién les ha animado a tener provisiones para todos los miembros de la familia, animales incluidos, para al menos 3 días.

La agencia finlandesa de transportes y comunicaciones (Traficom) advirtió de que es muy probable que Rusia responda con represalias a la adhesión a la OTAN, como por ejemplo con ciberataques.

La portavoz de Traficom, Mari Aro, ha destacado que esas ofensivas podrían resolverse “por ejemplo, con métodos de pago alternativos en caso de que los rusos pirateen los sistemas de pago electrónico. Eventuales fallos con las tarjetas pueden resolverse teniendo dinero en efectivo”. Ante dichas amenazas, “hay que estar preparados”, resalta Aro.

Tanto en Suecia como en Finlandia, la población apoya mayoritariamente la entrada a la Alianza, una realidad que antes era impensable. Según las encuestas, más del 80% de los finlandeses ven a Rusia como una amenaza real, mientras que uno de cada tres suecos dice que está “muy preocupado” por un ataque armado.

De momento, no hay una amenaza directa porque el Kremlin está muy ocupado en Ucrania, pero podría desencadenarse una operación militar especial muy similar.

En Suecia, el interés del Kremlin podría ser Gotland, según Gunilla Herolf, investigadora del Instituto Sueco de Política Exterior, una isla sueca de 125 kilómetros de longitud situada a 90 kilómetros de la costa. Un punto estratégico de enorme importancia.

“Si Rusia quisiera invadir los países bálticos, necesitaría Gotland por su situación geográfica”. Esa es la razón por la cual Suecia ha permitido que la OTAN haga ejercicios en la isla, incluso con sistemas de misiles”.