Internacional

“Rusia se prepara para el nuevo objetivo de Putin, matar de hambre a medio mundo”

El importante historiador Timothy Snyder advierte de las nuevas intenciones de Moscú tras el fracaso en la guerra de Ucrania

Vladimir Putin ordenó la invasión a Ucrania, que comenzó en la madrugada del 24 de febrero de 2022
Vladimir Putin ordenó la invasión a Ucrania, que comenzó en la madrugada del 24 de febrero de 2022 FOTO: MIKHAEL KLIMENTYEV / SPUTNIK / K EFE

La guerra en Ucrania, provocada por la invasión rusa, parece no cesar. Los bombardeos continúan y los civiles ucranianos continúan muriendo desde que el 24 de febrero, Vladimir Putin ordenara a sus tropas invadir el país. Lo que quizás no esperaba era la resistencia ucraniana y la ayuda militar de los países occidentales a Kyiv.

Por ello, se cuestionó a las fuentes de inteligencia rusas y, tras más de cien días de guerra, apenas han conseguido grandes objetivos. No obstante, parece que el presidente de Rusia ha planeado cambiar de estrategia, enfocándola a otros objetivos que afecten no solo a Ucrania, sino al resto de Europa y de la población mundial.

Más allá del corte de gas ruso (que avecina un invierno duro en el viejo continente), Rusia está “planeando matar de hambre a los asiáticos y africanos para ganar su guerra en Europa. Este es un nuevo nivel de colonialismo, y el último capítulo de la política del hambre”, advirtió el historiador estadounidense Timothy Snyder, especialista en Europa Central y Oriental.

Según el prestigioso experto, Putin prepara una hambruna global “en desarrollo como próxima etapa de su guerra en Europa”. “Si el bloqueo ruso continúa, decenas de millones de toneladas de alimentos se pudrirán en los silos y decenas de millones de personas en África y Asia morirán de hambre”.

El grano de Ucrania, la baza deseada por Putin

El profesor de la Universidad de Yale (EE UU) explica que, en el pasado, tanto Hitler como Stalin intentaron dominar y controlar el grano ucraniano, pero fracasaron. Una baza que serviría para cambiar el mundo, y que Putin se ha puesto como objetivo para lograr una victoria.

“Para Stalin, la tierra negra de Ucrania debía ser explotada para construir una economía industrial para la URSS. De hecho, la agricultura colectivizada mató a unos cuatro millones de ucranianos”, explica y agrega: “Cuando la gente empezó a morir en gran número, Stalin culpó a los propios ucranianos. La propaganda soviética llamaba “nazis” a quienes llamaban la atención sobre la hambruna”.

El historiador cree que, a día de hoy, el plan elaborado por Rusia está divido en tres fases o niveles: el primero de ellos, destruir el Estado ucraniano, como ha venido intentando estos últimos meses y como fuentes de inteligencia británicas o estadounidenses alertaron desde bastante tiempo atrás; el segundo, el de generar refugiados del norte de África y Oriente Medio, lo que produciría inestabilidad en la Unión Europea, recordando a la crisis de refugiados de Siria en 2015 o a la actual de personas procedentes de Ucrania. y el tercero, una hambruna mundial que deje muertes masivas y le permita triunfar en su contienda propagandística.

Antes de sus declaraciones, David Beasley, Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, ya hizo una advertencia similar, asegurando que no abrir el puerto de Odessa es “una declaración de guerra a la seguridad alimentaria mundial”.

Por otra parte, Gideon Rachman, ex gobernador de Carolina del Sur, advirtió de que si el problema no se resuelve a corto plazo, los precios de alimentos aumentarán, lo que generará “mucha hambre”. “Los puertos tienen que abrirse ya, porque los silos están llenos. ¿Por qué están llenos? Porque el puerto no está operativo. ¿Por qué el puerto no está operativo? Por el bloqueo militar”, explicaba en una entrevista a Financial Times.

“El problema es que la cosecha de grano de Ucrania es en julio y agosto, y tenemos que vaciar los silos para poder sacar la cosecha de los campos y llevarla a los silos para poder enviarla a los puertos para que se envíe a todo el mundo. Y si los silos estuvieran llenos, eso significaría que el grano que alimenta a 400 millones de personas tendría que ser arado en el mismo campo”, agregó.