La disidencia iraní protesta en París contra la visita de Rohaní

Miembros de la comunidad iraní residente en París protestan en contra de la visita del presidente Rohaní en París
Miembros de la comunidad iraní residente en París protestan en contra de la visita del presidente Rohaní en París

La disidencia iraní en exilio protestó hoy en París contra la visita del presidente de Irán, Hasán Rohaní, con una marcha que ha avanzado pisoteando fotos del líder de la revolución islámica, Ruholá Jomeini. Antes de recorrer las calles, varios centenares de personas se concentraron para denunciar las ejecuciones del régimen iraní.

Desde el escenario de la plaza Denfert-Rochereau, en el sur de la capital, varias personalidades francesas criticaron la posición "inaceptable"de los países europeos ante la llegada del mandatario, que concluye hoy su viaje oficial de dos días a Francia.

El abogado especializado en derechos humanos Henri Leclerc, de 81 años, denunció a Efe la "tiranía"del régimen: "Es el segundo país con mayor número de ejecuciones, no podemos hacemos negocios con ellos sin al menos denunciar esos abusos".

Una treintena de figuras conocidas, entre ellas el que fue ministro de Justicia con François Miterrand, Robert Badinter, habían firmado previamente un manifiesto por una mayor "firmeza"de Francia frente a "las 2.000 ejecuciones de presos en Irán"desde la llegada de Rohaní al poder en 2013.

Frente al escenario, una decena de activistas del Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), organización que reúne a diversos grupos opositores, escenificaban ahorcamientos simbólicos.

Entre los manifestantes, con banderas y prendas en amarillo, color del CNRI, Paria Kohandel, de ocho años, explicó a Efe que su padre había pasado más de una década en prisión en Irán por motivos políticos.

"Estoy aquí para ser su voz", destacó Kohandel, que llegó a Europa hace medio año para escapar de la situación en su país.

El eurodiputado Alejo Vidal-Quadras se sumó a la movilización para subrayar los abusos de Rohaní, un "rostro amable que encabeza un régimen dictatorial".

"El interés económico se ha impuesto sobre cualquier otra consideración. No protestamos por el restablecimiento de relaciones, sino por el silencio vergonzoso de los gobiernos europeos", señaló en referencia al reciente levantamiento de las sanciones impuestas a Irán en 2006 por su controvertido programa atómico.

Mientras enarbolaba la imagen de una presa política iraní, Amir Ranjbari, dentista de 34 años, relató que llevaba 17 exiliado.

"En mi país no podía vivir, ni siquiera ir a la universidad, porque los hombres del régimen controlan los exámenes de acceso", denunció.

Para Ranjbari, que acudió desde Alemania a la protesta, la diferencia entre Rohaní y el anterior presidente, Mahmud Ahmadineyad, es la que existe entre "lo malo y lo peor".

Cerca de él, Marzieh Babajani, refugiada política en Francia de 53 años, afirmó que Rohaní es "más de lo mismo"porque aunque "hace gestos de moderación, no es moderado, porque sigue las instrucciones del Guía Supremo, Alí Jameneí".

Babajani tiene el rostro quemado desde que en 2003 se prendió fuego en protesta por la detención por la Policía francesa de más de 160 compañeros disidentes en la periferia parisiense.

La manifestación de hoy desembocó en el Palacio de los Inválidos, el mismo lugar donde esta mañana fue recibido con honores el presidente iraní, que ha llegado a París acompañado de una nutrida delegación ministerial y empresarial.

Efe