“Las promesas de Mitsotakis son solo eso... promesas”

LA RAZÓN analiza la escena política que dejan las elecciones en Grecia con el experto Alberto José Muro Castillo, profesor en el área de Ciencias Histórico-Jurídicas y Humanísticas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

El recién nombrado primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, saluda después de su ceremonia de investidura, en el Palacio Presidencial en Atenas/ AP

LA RAZÓN analiza la escena política que dejan los comicios en Grecia con el experto Alberto José Muro Castillo, profesor en el área de Ciencias Histórico-Jurídicas y Humanísticas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

La oleada azul en el país heleno es un hecho. La derecha de Nueva Democracia ha arrasado a un Alexis Tsipras que queda ahora como líder de la oposición y las promesas que hace Kyriakos Mitsotakis a su electorado son cuanto menos ambiciosas.

Para analizar los resultados de estas elecciones y el rumbo que tomará Grecia a partir de ahora, LA RAZÓN ha charlado con Alberto José Muro Castillo, profesor en el área de Ciencias Histórico-Jurídicas y Humanísticas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

¿Son realistas las promesas y expectativas de Mitsotakis o está aprovechando el declive de Tsipras?

Las promesas electorales son simplemente eso, las expectativas de los políticos enmarcadas en esas promesas son más de lo mismo: intenciones de llevar a cabo un programa de gobierno. En este caso dicho programa está claramente apartado de la actual línea de gobierno y, por supuesto, hace hincapié en aquellos aspectos en los que el Gobierno de Alexis Tsipras ha fracasado o faltado a aquellas promesas y expectativas con las que alcanzó el poder. Si bien se ha producido un descenso del desempleo hasta el 18%, el empobrecimiento de la sociedad en general y muy especialmente de los más desfavorecidos y la clase media, unido al importante incremento de impuestos, parece que llevan a la sociedad griega, y así lo han demostrado en las elecciones europeas, locales y autonómicas, a votar mayoritariamente por la opción representada por Mitsotakis. A ello hay que añadir el aparente hundimiento del ultranacionalismo y la ultraderecha, cuyos votantes parecen decantarse también por Nueva Democracia (ND) tras el acuerdo firmado por el parlamento saliente con la Antigua República Yugoslava de Macedonia, a cuya ratificación se opuso ND en comunión, según las encuestas del momento, con el 60% de la población griega que parece no haber olvidado la cuestión. Sí, el declive de Tsipras es innegable.

¿Cambiará Grecia mucho sin rescates pero bajo un gobierno conservador?

El programa de Mitsotakis es liberal conservador, el gobierno de Syriza se encontró con las obligaciones de cumplir con los tres rescates y la intervención de la «Troika», hace un año que ésta abandonó Grecia, si bien continúa su labor de supervisión trimestral. De esta circunstancia dependerá esencialmente el triunfo de las medidas propuestas por ND que pasan por una drástica bajada de los impuestos y el desarrollo económico, si lo logran desde luego que cambiará mucho Grecia, hoy se encuentra en una situación social verdaderamente difícil a tenor de los datos.

¿Estamos ante el final de Tsipras y el movimiento de izquierda en Grecia?

Los sondeos, si bien eran desfavorables a Tsipras, pronosticaban una segunda posición con cerca del 30% de los votos, tal y como después resultaron los comicios, por lo que hablar de final me parece aventurado, tanto al partido heredero del Pasok, Kinima, como al partido de Yanis Varoufakis quedan, muy lejos de Syriza, por lo que la hegemonía de la izquierda griega seguirá en sus filas, si bien, alejada de la derecha representada por ND.