Los hispanos, en la nueva América

La comunidad latina acapara todo el protagonismo en el Capitolio. El poema inaugural corrió a cargo de Richard Blanco, de origen cubano

El apretón de manos entre Obama y el poeta de origen cubano Richard Blanco sella ayer el compromiso del presidente con la comunidad hispana
El apretón de manos entre Obama y el poeta de origen cubano Richard Blanco sella ayer el compromiso del presidente con la comunidad hispana

A Ashley García se le iluminó la cara cuando vio ayer llegar al Capitolio al presidente Barack Obama para jurar su cargo en la ceremonia de investidura pública. Casi tanto como cuando apareció la secretaria de Estado, Hillary Clinton, muy querida entre la comunidad latina en Estados Unidos, que ayer acudió a la toma de posesión junto con su marido, el ex presidente Bill Clinton. García apenas pudo aguantar sentada durante la ceremonia ayer en la explanada del Congreso. Hacía frío. Pero la emoción no dejaba que los pocos grados de temperatura de ayer en Washington le hiciesen mella. Aguantó horas hasta que se acabó la ceremonia de investidura. «No podía perder esta oportunidad», indicó la joven, nacida en Texas. De 22 años, Ashley reconoció que «voté a Barack Obama. Creo que de los dos candidatos (en referencia a la opción entre el presidente y el republicano Mitt Romney) era el que más podía hacer por la comunidad latina», reconoció esta joven de padres mexicanos ayer por la mañana poco antes de que el presidente apareciese en las escalinatas del Capitolio para jurar su cargo. «Creo que en este mandato el presidente Barack Obama sí presentará la reforma migratoria», aseguró García, que se acaba de trasladar a la capital de Washington para dar clase de estudios latinos. Hace pocos días, el senador republicano Marco Rubio, de origen cubano, sorprendió al presentar varias ideas de cómo abordar la iniciativa migratoria con la que sacar de las sombras a alrededor de once millones de personas indocumentadas en Estados Unidos. Los políticos han tomado nota del despertar en estas elecciones del gran gigante latino. En los pasados comicios presidenciales, los votantes hispanos fueron fundamentales para dar la victoria al presidente Barack Obama, apoyado por un 71 por ciento entre los votantes hispanos. Por ello, la ceremonia que da el pistoletazo de salida al segundo mandato de Obama tuvo un claro protagonista: la comunidad hispana. Invitados, referencias y el poema inaugural, que por primera vez corrió a cargo de un poeta de origen cubano. Richard Blanco, de 45 años, nació en Madrid de padres cubanos y se crió en Estados Unidos. Una acertada metáfora de la diversidad y el valor de la inmigración que defendió en el poema que leyó ante miles de personas en el Capitolio y en el que tuvo palabras para los esfuerzos de sus padres cuando llegaron a Miami. Visiblemente emocionado, Blanco recordó su infancia y el «¡Buenos días!», en español, con el que su madre le despertaba cada día.

La elección de Blanco no ha sido casual: refleja no sólo la importancia, cada vez mayor, de la comunidad latina en la sociedad norteamericana, sino el valor específico que la Administración Obama le otorga. Un hueco destacado en su política y en su manera de afrontar el segundo mandato que ahora comienza. Por ello, los hispanos celebraban doblemente la fiesta de la democracia, e incluso aspiraban a más. Ashley García, desde la explanada del Capitolio, ya pensaba en las elecciones de 2016. «Me encantaría ver a Hillary Clinton como candidata a presidenta junto con Julián Castro (actual alcalde de San Antonio) de vicepresidente», anticipó la joven. El futuro de Estados Unidos tiene acento latino.