Argentina

Los peritos revelan que Nisman tenía unhematoma en el cráneo

El «caso Nisman» ha puesto a Cristina Kirchner contra las cuerdas
El «caso Nisman» ha puesto a Cristina Kirchner contra las cuerdaslarazon

Un informe lleno de contradicciones, dudas y disidencias. Para intentar determinar si el fiscal argentino Alberto Nisman fue asesinado o se suicidó, la junta médica tenía previsto enviar el resultado de su investigación ayer a la fiscal Viviana Fein. Sin embargo, varios frentes continúan abiertos. Fuentes de la investigación estimaron que el informe contiene el punto de vista mayoritario entre los 15 forenses consultados, que validarían detalles que apuntan a reforzar la teoría de una muerte autoinfligida, pero también contendría la disidencia «en soledad» de Osvaldo Raffo y Julio Raviol, los dos peritos designados por la jueza y ex mujer de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, quien siempre ha hablado de un crimen.

Antes de presentar el informe, el perito contratado por Arroyo volverá a exponer la teoría de un asesinato dentro del baño, mientras que los tres peritos oficiales y el del imputado Diego Lagomarsino –dueño del arma que apareció junto al cuerpo del fiscal de la causa Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)– sostienen que Nisman estaba solo y nadie podría haber salido sin dejar huellas, las cuales nunca fueron halladas. A todo esto hay que sumar nuevas incógnitas en el caso. Los peritos han descubierto un hematoma en la pierna y otro en la parte de atrás de la cabeza de Nisman. La duda es si ese hematoma se produjo después de que impactara contra el suelo o porque alguien lo golpeó antes.

Arroyo Salgado, madre de las dos hijas de Nisman, encabeza la querella en el marco de la causa que investiga la muerte del fiscal que apareció muerto la noche del 18 de enero con un tiro en la sien en el baño de su departamento en la torre Le Parc de Puerto Madero. Según los peritos contratados por la ex esposa para realizar una investigación paralela, Nisman habría sido ajusticiado de rodillas.

Ayer, la ex mujer del fiscal fallecido también pidió que se revisara el material electrónico que Nisman tenía en su despacho ya que, al parecer, en las fotografías que tomaron los investigadores al portátil de jurista, la hora que marca el ordenador no coincide con la hora en la que fue tomada la fotografía, lo cual sería un dato relevante en el sumario.

Tan sólo cuatro días antes de morir, Nisman había denunciado a la presidenta Cristina Fernández y a su canciller, Héctor Timerman, por intentar encubrir a ex altos funcionarios iraníes acusados por el atentado a la mutua AMIA. Nisman cuestionó la firma en 2013 de un acuerdo de Argentina con Teherán para investigar a los acusados iraníes en su país, pero nunca se llevó a cabo. La acusación finalmente fue desestimada esta semana por lo que ellos consideran una «ausencia de delito». Sin embargo si aparecen nuevos indicios, el caso podría abrirse de nuevo. Mientras, el debate sobre este caso sigue muy presente en la sociedad argentina y el 85 por ciento de los ciudadanos cree que al fiscal Nisman le asesinaron, una tesis que paradójicamente también sostiene el Gobierno. Para el entorno de la presidenta el atentado habría sido perpetrado por ex espías descontentos, para dañar la imagen de Cristina Kirchner en la recta final de su mandato. Sin duda este caso ha puesto contra las cuerdas a la presidenta argentina, quien ha cambiado de opinión sobre lo ocurrido con el fiscal en numerosas ocasiones, especialmente a través de las redes sociales. Del inicial «suicidio» pasó a hablar claramente de un asesinato, lo que claramente la ha dejado en evidencia.