Merkel pide la ayuda del resto de partidos para combatir el auge de los eurófobos

La canciller alemana, Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel

Inquietud en la clase política alemana ante el imparable crecimiento del partido eurófobo Alianza por Alemania (AfD), que en dos semanas ha logrado entrar en tres Parlamentos regionales del este. Para la canciller Angela Merkel, «la respuesta adecuada del resto de los partidos debe ser la confrontación política», puesto que «AfD tiene potencial electoral procedente de todos los partidos».

Tras celebrar sus buenos resultados en Turingia (10,6%) y Brandeburgo (12,2%), el líder antieuropeo, Bernd Lucke, insistió en que «cuanto más tratan de arrinconarnos las otras formaciones, mejores resultados obtenemos». Y es que desde que fuera creada por un grupo de economistas de-sencantados con la política de la CDU en abril de 2013, AfD ha pescado votos a derecha e izquierda con un discurso que combina críticas a los rescates financieros de la UE y mano dura contra la inmigración. Ahora su caballo de batalla es la unión bancaria, a la que considera «una amenaza para los ahorradores alemanes».

Pese al cordón sanitario al que le han sometido los partidos tradicionales, AfD ha experimentado un auge imparable. En las elecciones federales de hace un año quedaron a las puertas de entrar en el Bundestag. Su 4,7% de votos, sin embargo, contribuyó a la debacle del Partido Liberal (FDP), socio tradicional de los democristianos de la CDU. En la europeas de mayo, también dieron la campanada al lograr seis eurodiputados. De continuar esta tendencia, Merkel tendrá un verdadero problema para encontrar aliados de Gobierno. Con el FDP fuera de combate y con una AfD en cuarenta, sólo le resta tender puentes con Los Verdes.