Política

Relaciones Estados Unidos-Rusia

Mueller entrega el temido informe de Trump sobre la trama rusa

A la espera de que se haga público, ya se ha llevado por delante a 34 personas, incluidos seis ex asesores del magnate

El fiscal especial, Robert Mueller, durante una de sus sesiones informativas ante el Senado de EE UU / Reuters
El fiscal especial, Robert Mueller, durante una de sus sesiones informativas ante el Senado de EE UU / Reuterslarazon

A la espera de que se haga público, ya se ha llevado por delante a 34 personas, incluidos seis ex asesores del magnate.

Llegó el día de la verdad. La tarde en la que el fiscal especial encargado de investigar el Rusiagate, Robert S. Mueller, entregó su informe. Nadie sabe si el fiscal ha encontrado evidencias respecto a la posible complicidad de la campaña de Trump con el espionaje ruso durante la campaña y elecciones del 2016 y sobre la posibilidad de que Trump haya tratado de obstaculizar la investigación. El primero en recibir el informe fue el vicefiscal general, Rod Rosenstein, que inmediatamente lo trasladó al fiscal general, William Barr. Lo anunciaba la oficina de Rosenstein, el hombre que vió su cargo al borde del precipicio cada vez que el presidente Trump concluyó que protegía a Mueller. Lo confirmó la portavoz de la Casa Blanca, la lenguaraz y visceral Sarah Sanders, que también explicó que «la Casa Blanca no ha recibido ni ha sido informada». Por su parte el fiscal Barr anunció a los presidentes de los comités de justicia de las dos cámaras que estaría en disposición de avanzar un primer boceto de las conclusiones «tan pronto como este mismo fin de semana». Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado, envió un comunicado en el que proclama su satisfacción por «el anuncio de que el Asesor Especial finalmente ha completado su investigación sobre los esfuerzos de Rusia para interferir en las elecciones de 2016». Después de meses en los que distintos cuadros del partido, y no digamos ya de la Casa Blanca, hayan puesto en solfa los informes y advertencias tanto de los servicios secretos, luego de media legislatura en la que Trump ha acusado al FBI de actuar como una suerte de policía política, McConnel explicó que «muchos republicanos han creído durante mucho tiempo que Rusia representa una amenaza significativa para los intereses estadounidenses. Espero que el informe del fiscal especial ayude a informar y mejorar nuestros esfuerzos para proteger nuestra democracia».

A continuación felicitó al fiscal general, un hombre con la «experiencia y capacidad» imprescindibles para revisarlo. Ahora necesita tiempo, dijo, y añadió que ya ha señalado «que tiene la intención de proporcionar la mayor cantidad de información posible. Como he dicho anteriormente, sinceramente espero que lo haga tan pronto como pueda, y con la mayor claridad y transparencia». Sus palabras entroncan con uno de los grandes dilemas de los próximos días. A saber, si la opinión pública alcanzará a conocer el contenido del informe o si será declarado, todo o en parte, información clasificada. En total han sido casi 700 días de investigación. Han dado para que el presidente hable de caza de brujas, han necesitado de una inversión de más de 20 millones de dólares, ha provocado 34 imputaciones y ha provocado la caída, en investigaciones colaterales de las que se hizo cargo el equipo de Mueller, la caída del ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, y del que fuera su principal abogado, Michael Cohen, que pasó de ejercer como su mano derecha a testificar delante del legislativo para acusarle de nepotista y corrupto.