Internacional

Operación “Fuente de Paz”: «Las ciudades están vacías, todo el mundo escapa»

La población kurda huye de la frontera hacia los campos de refugiados. La ofensiva turca sobre el norte de Siria ha desplazado a más de 200.000 personas en cuatro días

«Eran las cuatro de la madrugada cuando el Ejército turco comenzó a lanzar bombardeos y fuego de artillería a nuestro vecindario. Los niños tenían miedo, estaban muy asustados y gritaban que nos fuéramos de allí. Subimos a toda prisa al coche y conduje hasta Tel Tamer», explicó a la RAZÓN Ahmad, vecino de Ras al Ein. En la huida Ahmad vio a mucha gente marcharse, solo «los viejos se quedaron», constató, antes de lamentar que Sere Kaniye (Ras al Ain) es una ciudad fantasma».

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«En muchos casos, los morteros golpearon cerca de civiles. Dejé a parte de mi familia a salvo y regresé a la ciudad a recoger al resto. En el camino, cerca del salón Safiyah (salón de bodas y eventos) los morteros comenzaron a caer sobre nosotros, nuevamente. Era un caos, la gente estaba muy asustada. Impactaron muy cerca», rememora Ahmad. «La situación es horrible aquí. Mucha gente ha muerto», lamentó.

Ahora casi todos los vecinos de Ras Al Ain son desplazados y han buscado protección en los campamentos de Tel Tamer, al Hasaka y otros lugares seguros. Tel Tamer se ha convertido en el refugio de entre 30.000 y 45.000 civiles que han huido de los bombardeos y la artillería de las tropas turcas. De hecho, el Ejército turco proclamó por la tarde su primera victoria importante al tomar supuestamente Ras al Ain. La televisión turca difundió imágenes proporcionadas por las Fuerzas Armadas que muestran a militares y combatientes sirios aliados de Ankara en el interior de la ciudad, y apoderándose de un tanque de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), las milicias kurdas que Turquía quiere expulsar del norte de Siria. Sin embargo, durante todo el día intercambio de fuego desde Ceylanpinar, la ciudad turca situada a pocos cientos de metros de Ras al Ain, lo que indica que siguen los combates.

«Es la segunda vez que la gente de Sere Kaniye pasa a ser refugiada. A finales de 2011, tuvimos que huir porque el Ejército Sirio Libre, grupos de radicales islamistas y salafistas, entraron en la ciudad y nos convertimos en refugiados, y ahora la historia vuelve a repetirse en 2019, volvemos a ser refugiados una vez más», lamenta Azad Evdike, desde el campo de desplazados de Tel Tamer.

La situación en los hospitales no pinta mucho mejor. En declaraciones a la RAZÓN, el doctor Hassan, de la Media Luna Roja Kurda, dice que en el hospital Shahid (mártir) Legerin han recibido a muchos heridos a causa de «los brutales ataques aéreos y de artillería» lanzados por las fuerzas turcas. «Desde el comienzo de la ofensiva hasta ahora llegaron 89 heridos, incluidos 35 niños, cuatro en estado grave, y 15 mujeres. La mayoría son personas mayores, de entre 60 y 65 años», señala el coordinador del hospital Shahid Legerin. Además, continúa el doctor, «en el hospital han fallecido cuatro mujeres y un bebé».

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El hospital Shahid Legerin es el principal centro de la zona y recibe a la mayoría de heridos por los bombardeos y combates en la zona de Ras al Ain y Tel Abiad. «Hay muchas deficiencias de suministros médicos, y de medicamentos. Llamamos a todas las instituciones internacionales y a los hospitales a que nos ayuden con urgencia», implora Hassan.

En general, la situación es muy difícil para todos los hospitales de la región de Rojava, pues los bombardeos turcos afectan también al cantón kurdo de Kobane, donde hay desplegadas fuerzas de la Coalición Internacional, y el viernes la artillería turca golpeó cerca de una posición de Estados Unidos, y en la ciudad de Qamishli.

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El doctor Saud Abdulkarim explica a LA RAZÓN desde un centro de salud en el barrio Canal de Suez, en Qamishli, que «todos los días se repite la misma situación. Una lluvia de proyectiles cae sobre zonas urbanas donde hay población civil, hiriendo y matando a personas», denuncia. «Mucha gente que no huyó para proteger sus casas ha resultado herida», advierte el doctor Abdulkarim. Además de los bombardeos aéreos y fuego de proyectiles, en la ciudad de Qamishli han regresado los ataques suicidas. El viernes un coche bomba explotó frente a un restaurante matando al menos a media docena de personas; y una veintena resultaron heridas. El ataque fue reivindicado por el Estado Islámico.

Según la Media Luna Roja kurda, la operación «Fuente de paz» iniciada el 9 de octubre ha dejado ya más de 200.000 desplazados. Gran parte de la población de Ras al Ain se ha marchado a Tel Tamer. «La población tuvo que huir y refugiarse aquí. Llegaron con un hatillo de ropa y de la mano de sus hijos, nada más», explica a LA RAZÓN un miembro de las Unidades de Defensa Civil de mujeres (HPC-Jin). «La gente se está quedando en los jardines de viviendas de vecinos o en las escuelas. Cada familia de aquí ahora alberga a diez familias desplazadas», señala la miliciana kurda.