Populares y socialistas se turnarán en el Parlamento Europeo

Los 29 eurodiputados del Partido del Brexit rompen el protocolo y se ponen de espaldas con el himno europeo

El Parlamento Europeo debe constituirse el primer martes después del primer mes completo tras la celebración de las europeas / Efe
El Parlamento Europeo debe constituirse el primer martes después del primer mes completo tras la celebración de las europeas / Efe

Los 29 eurodiputados del Partido del Brexit rompen el protocolo y se ponen de espaldas con el himno europeo.

El Parlamento Europeo (PE) inauguró ayer oficialmente su novena legislatura en Estrasburgo, mientras los líderes europeos seguían enfrascados en Bruselas por tercer día consecutivo para pactar el reparto de los altos cargos europeos. El atasco explica el hecho inédito de que la Eurocámara haya retrasado un día la elección de su presidente para dar más tiempo a la negociación de los jefes de Estado y de Gobierno.

Según los tratados, el Parlamento Europeo debe constituirse el primer martes después del primer mes completo tras la celebración de las europeas. Por eso, imperativamente debe elegir hoy al sucesor del italiano Antonio Tajani. El presidente en funciones del Parlamento Europeo insistía ayer tras inaugurar el primer pleno que «elegiremos a nuestro presidente independientemente del resultado del Consejo Europeo, ya sea que haya un acuerdo entre los Estados miembros o no lo haya». Y el pacto entre bastidores alcanzado por los líderes europeos no ha sentado nada bien en la Eurocámara. Los principales grupos políticos no ocultan su decepción por el hecho de que el Consejo ha enterrado al sistema del «spitzenkandidaten», que prevé que la presidencia de la Comisión Europea recaiga sobre uno de los candidatos oficiales a tal cargo para así democratizar el sistema institucional comunitario.

Tradicionalmente, la legislatura de cinco años se ha repartido entre socialistas y populares en dos mandatos de dos años y medio. Solo ha habido dos excepciones en las que el reparto se ha hecho entre conservadores y liberales. Hace cinco años, el pacto entre el popular Jean Claude Juncker y el socialdemócrata Martin Schulz fue fácil. El luxemburgués ocupó la presidencia de la Comisión Europea porque el PPE fue el partido más votado, mientras que su rival alemán repetía un segundo mandato al frente de la Eurocámara.

Ahora, ante el bloqueo en Bruselas, los cuatros grandes partidos (populares, socialistas, liberales y verdes) han esperado hasta el último momento para anunciar un candidato al puesto. Así, los socialdemócratas presentaron como aspirante al italiano David-Maria Sassoli, mientras que populares y liberales no postularon a ninguno de los suyos. En cambio, Los Verdes anunciaron el nombre de su colíder, la alemana Ska Keller. previamente, los únicos aspirantes al puesto eran el euroescéptico checo Jan Zahradil, un eurodiputado del grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR, en sus siglas en inglés), y Sira Rego, una eurodiputada española de la Izquierda Unida. Ambas postulaciones son testimoniales, dado que ninguna tiene posibilidades.

A las nueve de la mañana de hoy se reanuda el pleno en Estrasburgo para elegir al nuevo presidente de la Eurocámara. A las nueve de la mañana. Tras una breve intervención de los aspirantes, se procederá a un primera votación que exige la mayoría absoluta para proclamar un vencedor. En caso de que ninguno lo consiga, se sucederán una segunda y una tercera votación en las siguientes horas que también exigen el 50% de los votos efectivos. Si en la tercera ronda tampoco se impone ningún candidato, se prevé una cuarta y última a la que pasarán solo los dos aspirantes más votados en la ronda previa. Todo el proceso se realiza mediante voto secreto en una urna, lo que eleva la incertidumbre del proceso si alguna delegación nacional no respeta la disciplina de partido.

La jornada inaugural del PE estuvo marcada por la toma de posesión de los 73 eurodiputados británicos. Tres años después del referéndum de salida de la UE y ante la imposibilidad de acordar una salida negociada, Reino Unido mantiene su estatus de Estado miembro. Y como tal, participó en las elecciones europeas del 26 de mayo. La nota estridente la protagonizaron los 29 representantes del Partido del Brexit creado por Nigel Farage. Como ocurriera en 2014, los eurodiputados dieron la espalda a sus señorías cuando se puso a sonar el himno europeo, la Oda de la Alegría de Beethoven.

Con este desaire, los hombres de Farage, la delegación británica más numerosa, muestra su disposición a exhibir su eurofobia en cualquier escaparate que vean oportuno y tratar de laminar el proyecto comunitario desde dentro. Éste fue uno de los mantras de Nigel Farage durante la campaña electoral, con el que cosechó unos excelentes resultados. Todo apunta que el próximo 31 de octubre puede terminar la presencia de los británicos en el Parlamento Europeo, aunque está por ver si este final será consensuado o abrupto.

La imagen de espaldas de los diputados eurófobos del Partido del Brexit en Estrasburgo contrastó con la de algunos eurodiputados europeístas que se enfundaron una camisa amarilla con el lema «Stop Brexit».

Abucheo a Salvini

Los de Farage no fueron los únicos en romper con la solemnidad de la jornada inaugural del PE. También los independentistas catalanes aprovecharon el escaparate del PE para proyectar sus reivindicaciones. Hubo una protesta contra la decisión de denegar al ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, su condición de eurodiputado. Puigdemont está fugado de la justicia española por lo que no ha podido completar los requisitos requeridos por la Ley Electoral para poder tomar posesión de su asiento en la Eurocámara.

También hubo protestas por la detención de la capitana del «Sea Watch 3» en Sicilia, la alemana Carola Rackete.