Muerte de Prigozhin

Putin rompe su silencio tras la muerte de Prigozhin: «Cometió graves errores en su vida»

El presidente ruso confirma la muerte del jefe de Wagner, a quien describe como un «talentoso hombre de negocios»

Vladimir Putin ha roto su silencio este jueves sobre la muerte de Yevgueni Prigozhin. «En cuanto a este accidente de aviación, en primer lugar, quiero expresar mis sinceras condolencias a las familias de todas las víctimas, siempre es una tragedia. Los datos primarios indican que a bordo viajaban empleados de la empresa Wagner. Se trata de personas que han contribuido significativamente a nuestra causa común de lucha contra el régimen neonazi en Ucrania. Lo recordamos, lo sabemos y no lo olvidaremos», trasladó el presidente ruso en la antesala de su encuentro en el Kremlin con Denis Pushilin, el líder de la autoproclamada República Popular de Donetsk.

«Conocí a Prigozhin durante mucho tiempo, desde principios de los años noventa. Era un hombre de destino difícil. Cometió graves errores en su vida. Logró los resultados que necesitaba para sí mismo y cuando se lo pedí para la causa común, como en estos últimos meses», pronunció el líder ruso en un tono frío, calculado y distante, emitido en directo en la televisión nacional. Habían transcurrido poco más de 24 horas del derribo del avión en el que viajaba Prigozhin en compañía de su lugarteniente Dmitri Utkin y otras ocho personas. Un incidente cuya responsabilidad atribuyen los canales de Wagner a las Fuerzas Armadas rusas, que actuaron en forma de represalia por el motín armado que protagonizó el cabecilla del grupo de mercenarios hacia finales de junio.

Sin embargo, Putin no escatimó en elogios hacia el que fuera su jefe del servicio de catering. «Era una persona de talento, un hombre de negocios de talento, trabajó no sólo en nuestro país, con resultados, trabajó en el extranjero, en África, en particular. Allí se dedicaba al petróleo, el gas, los metales preciosos y otros materiales. Acaba de regresar de África ayer, se reunió con algunos funcionarios aquí», dijo sobre Prigozhin. El oligarca había difundido horas antes un vídeo desde Malí en el que decía estar dispuesto a «hacer más grande a Rusia en todos los continentes».

«Pero lo que es absolutamente cierto, el jefe de la Comisión de Investigación me lo comunicó esta mañana, es que ya han iniciado una investigación preliminar de este incidente. Se llevará a cabo en su totalidad y se concluirá. De eso no hay duda. Veremos qué dicen los investigadores en un futuro próximo. Y ahora se está realizando el peritaje: peritaje técnico y peritaje genético. Llevará algún tiempo», puntualizó Putin.

El presidente ruso se encontraba en el momento del accidente en Kursk, cerca de la frontera con Ucrania. Hizo acto de presencia en la ceremonia de conmemoración del 80 aniversario de la histórica batalla de la Segunda Guerra Mundial que se libró en la ciudad. Aunque minutos después de ser notificado del incidente regresó a Moscú.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también se ha pronunciado en la tarde del jueves sobre la muerte de Prigozhin. «Sugiero centrarse en los hechos, y no en lo que dicen los medios de comunicación occidentales», comentó el veterano jefe de la diplomacia rusa desde Sudáfrica, en el marco de la cumbre de los BRICS, a la que ha asistido en sustitución de un Putin perseguido por una orden de detención de la Corte Penal Internacional (CPI).

La confirmación del Kremlin se ha anticipado a cualquier reacción del Grupo Wagner. La compañía de mercenarios, descabezada tras la muerte de Prigozhin y su número dos, el comandante Dmitri Utkin, todavía no ha emitido ningún comentario público. Los canales de Telegram que orbitan alrededor de Wagner habían asegurado que el grupo esperaba una confirmación oficial antes de pronunciarse al respecto.

Investigación

En su intervención, Putin no ha hecho ninguna referencia a las causas que pudieron haber provocado la caída del jet privado en el que viajaban, además de Prigozhin, otras nueve personas, según la lista proporcionada por la Agencia Federal de Transporte Aéreo. En total, siete miembros de Wagner y tres integrantes de la tripulación. No ha habido acusaciones ni señalamientos, ni siquiera mensajes cifrados. El presidente ruso dice mantenerse a la espera del resultado de la investigación.

«Yo apostaba por un accidente de avión en África. Demasiado discreto. Se regaló un castillo de fuegos artificiales sobre su casa en Valdái. Espectacular», escribe el corresponsal en Moscú Paul Gogo en la red social X. «Del resto ya hemos hablado mil veces. Los investigadores actuarán de buena fe, según el protocolo, mientras reciben órdenes de las autoridades, como de costumbre. Es poco probable que se les haya tenido en cuenta».

La inteligencia estadounidense da por descontado que el avión se estrelló en mitad de la región rusa de Tver como resultado de un plan para acabar con la vida del oligarca. Pero no cree que la causa del derribo fuera el impacto de misil tierra-aire, como sugieren las terminales mediáticas de Wagner, sino la explosión de un artefacto en el interior de la aeronave o cualquier otro tipo de sabotaje similar, según The Wall Street Journal.

Informal memorial in memory of Wagner group chief Prigozhin in Rostov-on Don
Informal memorial in memory of Wagner group chief Prigozhin in Rostov-on DonSTRINGERAgencia EFE

En la mañana del jueves, decenas de personas depositaron flores, velas y parches militares con el logotipo de Wagner delante del edificio que servía como sede de la compañía en San Petersburgo. Muchos quisieron rendir un homenaje a la cabeza visible del grupo de mercenarios que consiguió poner contra las cuerdas a Putin.

«Los habitantes de San Petersburgo, la región de Moscú, Rostov del Don, Sochi, Bélgorod, Krasnodar y otras ciudades rusas siguen organizando actos conmemorativos en memoria de los jefes fallecidos del Grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin y Dmitri Utkin», presume en Telegram el canal wagnerita Grey Zone. «Posdata: la gente se interesa por donde conmemorar en Moscú, pero como los memoriales se organizan espontáneamente, el lugar lo elige la propia gente, pero en Moscú probablemente sea la iglesia de Santa Bárbara, en la calle Varvarka».