La Cámara de Diputados brasileña abre un proceso de destitución contra Rousseff

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se declaró ayer «indignada» frente a la decisión del jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, de promover un juicio político en su contra y aseguró que no existe ninguna base jurídica para ello. «Recibí con indignación la decisión del presidente de la Cámara de Diputados contra un mandato democráticamente conferido por el pueblo brasileño», declaró Rousseff en un muy breve pronunciamiento en el Palacio de Planalto.

La mandataria aseguró que las bases en que se apoyó Cunha para dar lugar a la petición de varios juristas y partidos opositores «son inconsistentes» y no se fundamentan en «ningún acto ilícito». «No hay en mi contra una sospecha de desvío de dinero público, no tengo cuentas [ocultas] en el exterior y no presioné a instituciones o personas», dijo, en una clara alusión a Cunha, implicado en el escándalo de corrupción en Petrobras y acusado precisamente por ese tipo de irregularidades.

Rousseff aseguró estar «tranquila» y convencida de «la improcedencia» de esa iniciativa en su contra, de la cual afirmó que será archivada por el Congreso. «No podemos dejar que se sacuda a la democracia», declaró la jefa de Estado, y apuntó que los brasileños deben confiar «en nuestro Estado democrático de derecho».

Cunha aceptó una petición de juicio político con fines de destitución presentado por varios juristas y cuatro partidos de la oposición que se fundamenta en unas maniobras fiscales irregulares que el Gobierno hizo para maquillar sus resultados de 2014 y que continuaron este año, según fiscales de organismos de contraloría del Estado. Esas maniobras, según sostiene la oposición, suponen un «delito de responsabilidad fiscal», que la Constitución contempla como una de las causas que pueden llevar a la destitución de un mandatario.

El senador opositor Aécio Neves afirmó que el «impeachment» y deberá ser encarado con «toda naturalidad» y dentro de lo previsto en la Ley. «El presidente de la Cámara de Diputados tomó la decisión que le cabía, ajustada a la Constitución», insistió Neves, rival de Rousseff en las últimas elecciones presidenciales. Efe