Rusia prohíbe salir del país a la testigo del «caso Nemtsov»

La modelo ucraniana no podrá asistir hoy al funeral del opositor

La joven durante una entrevista mantenida por Skype
La joven durante una entrevista mantenida por Skype

Según avanza la investigación sobre el asesinato de Boris Nemtsov, surgen más preguntas que respuestas, con la modelo ucraniana Anna Duritskaya, principal testigo, como trama central.

Según avanza la investigación sobre el asesinato de Boris Nemtsov, surgen más preguntas que respuestas, con la modelo ucraniana Anna Duritskaya, principal testigo, como trama central. La joven acompañaba al opositor ruso en el momento del crimen y resultó ilesa. Salían de cenar en un restaurante en la Plaza Roja y se dirigían al lujoso apartamento de Nemtsov, que, además de conocido político, era un hombre acaudalado. La Policía rusa tomó testimonio a la joven durante horas y, según filtró una fuente de la investigación al canal Lifenews, su testimonio se contradijo en varias ocasiones, pues primero afirmó que los disparos se efectuaron desde un coche en movimiento y después que el asesino se subió a un coche tras el tiroteo. Preguntada ayer en los medios, afirma que no vio ni recuerda absolutamente nada, pese a que su acompañante recibió siete disparos a una distancia relativamente corta mientras cruzaban un puente bien iluminado. «No sé de dónde vino el asesino. No lo vi, ya que todo ocurrió a mi espalda. No vi ni la marca ni la matrícula, tampoco vi cómo el asesino se subía al vehículo, sólo recuerdo que era de color claro. Me encontraba en ‘shock’», aseguró al canal Dozhd. El político opositor, casado desde hace 20 años y con cuatro hijos, mantenía una relación sentimental con Duritskaya, 32 años más joven y que había regresado recientemente de un viaje a Ucrania. A finales de 2013, la modelo se sometió en una clínica suiza a un aborto, tras un embarazo fruto de su relación con Nemtsov, información corroborada por la madre de la joven. Nemtsov será enterrado hoy en Moscú. «No puedo salir. Lo más probable es que no vaya», admitió.

La Policía rusa no descarta en este punto ningún móvil, incluida la venganza o los celos, si bien la modelo negó ayer públicamente que ese pueda ser el móvil del asesinato. El destino de Duritskaya se ha convertido en un nuevo motivo de enfrentamiento entre Kiev y Moscú. Las autoridades ucranianas, cuyo presidente aseguró que el asesinato buscaba evitar que saliesen a la luz documentos en posesión de Nemtsov que corroborarían la participación rusa en la guerra en Donbás, han denunciado que a Duritskaya le ha sido retirado el pasaporte y está siendo retenida contra su voluntad, pese a ser testigo y no acusada. La joven ha alegado que su madre está enferma y necesita regresar a su país a la mayor brevedad, pero las autoridades rusas responden que necesitan que permanezca en Moscú durante la investigación. Su caso toca terminaciones nerviosas en Kiev, donde se sigue con gran interés la suerte de la piloto Nadezhda Savchenko, procesada por la Justicia rusa acusada de complicidad en la muerte de dos reporteros rusos en Donbás, en huelga de hambre desde hace 80 días y a la que el Gobierno ucraniano concedió ayer el título de «heroina de la patria».

La Policía rusa baraja que el asesino no fuese un sicario profesional, dado que los casquillos encontrados no son todos iguales entre sí, erró tres disparos, ninguno acertó en la cabeza y además dejó vivo, de hecho ileso, a un testigo directo. Resultaría clave en este punto contar con las grabaciones de las cámaras de seguridad. Sin embargo, las dos más cercanas, propiedad del Ayuntamiento y ubicadas a muy poca distancia del lugar del crimen, se encontraban apagadas en ese momento, según el Servicio Nacional de Seguridad (FSB). En la grabación de otra más lejana, un vehículo de limpieza impide ver la escena con claridad. El resultado es que, pese a que el asesinato se cometió a 100 metros del Kremlin, el lugar más seguro y vigilado de Rusia, no hay ni una sola grabación concluyente, lo que ha despertado suspicacias.