Salmond asegura que Escocia puede ser independiente gracias a sus recursos

Alex Salmond
Alex Salmond

El ministro principal, sin embargo, presenta un informe económico a favar de la independencia que no precisa si los escoceses conservarán ls libra.

Alex Salmond recalcó ayer que Escocia puede darse el lujo de ser "un país independiente exitoso". Enfundado de nuevo en su traje de "Braveheart del siglo XXI", el líder nacionalista volvió a la carga para alentar a los suyos en la batalla por la separación. Con una fábrica de autobuses de Kirkland como bucólico escenario de fondo, el ministro principal presentó un documento oficial de su Gobierno sobre los puntos fuertes de la economía regional. Pero, pese a la parafernalia, no supo contestar si la libra seguiría siendo la moneda de cambio, una de las cuestiones que más incertidumbre genera.

El año pasado, tanto Londres como Edimburgo se comprometieron a publicar diferentes informes para que los escoceses no tuvieran dudas a la hora de elegir su futuro en un histórico referéndum convocado para el 18 de septiembre de 2014. Y, consciente de que la cuestión financiera es una de las que más preocupa, Salmond intentó exponer los beneficios que tendría la región si cortara el cordón umbilical con Westminster.

Como puntos clave de su discurso citó que la industria de alimentación y bebida había notado un incremento de las exportaciones y tenía una facturación anual de más de 12.000 millones de libras; que la industria creativa cosechó 4.800 millones de libras y la de ciencias de la vida había logrado dar empleo a 30.000 personas. Pero, tras las advertencias del ministro de Economía británico, George Osborne, el nacionalista no consiguió disipar las dudas sobre si el mítico whisky escocés se seguirá pagando en "pounds".

El documento, titulado "La economía escocesa: El caso por la independencia", se limitó a culpar de la mala gestión a los sucesivos Gobiernos centrales por haber repercutido en la pérdida de empleo y se centró en el potencial escocés para impulsar el crecimiento como nación independiente.

El líder del Partido Nacional Escocés (SNP) recordó que Escocia ha generado más impuestos por cabeza que el resto de Reino Unido en los últimos treienta años y subrayó la fortaleza de la región en varias industrias al margen del petróleo y el sector bancario. "Este documento detalla los enormes atributos y puntos fuertes clave de la economía escocesa en una gama diversa de sectores", dijo el ministro principal, que remarcó que la región cuenta con "una amplia gama de recursos humanos, financieros y naturales, de los que muchos países podrían no gozar". Pese a ello, "el crecimiento económico a largo plazo ha quedado rezagado por detrás de otros países europeos comparables", un hecho que el separatista atribuye a que "la fortaleza económica escocesa aún no está en manos escocesas".

Sin embargo, cuando Alistair Darling, el responsable de la campaña "Mejor Juntos", preguntó a uno de los miembros de su equipo qué supondría en números la independencia, la respuesta que obtuvo es que "sería ridículo especular". "Los nacionalistas, una vez más han causado alarmismo pero no han sabido dar detalles concretos de los que supondría la independencia para el sector financiero y bancario", señaló Darling. "Ésta es una humillación total para Salmond. No puede responder a las preguntas más básicas sobre la banca o si seremos capaces de usar la libra", recalcó.

El mes pasado, el ministro británico del Tesoro, George Osborne, se plantó en Glasgow para advertir que una Escocia independiente podría perder la moneda donde aparece la cara de la reina. En un encuentro con empresarios e inversores, el "Chancellor"presentó un informe elaborado por académicos en el que se consideraba "muy improbable"alcanzar un pacto similar al de la eurozona, en caso en el que en septiembre de 2014, los escoceses decidan separarse del Reino Unido, del que forma parte desde hace más de 300 años. "No vamos a permitir que nuestra economía esté expuesta a los peligros y dificultades de una Escocia independiente", recalcó. "Seamos claros. La situación representaría bucear en aguas desconocidas y no estamos por la labor", dijo el ministro conservador.

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> Salmond insiste en que el Banco de Inglaterra seguiría siendo prestamista como último recurso y los reguladores británicos seguirían supervisando a los bancos escoceses. Pero en Londres no están por la labor de seguir en estos términos y con el azote de la crisis del euro, el reputado semanario "The Economist"ha avisado de que se podría producir "una estampida de los servicios financieros hacia el sur". Así que Edimburgo se podría quedar desolado y más aún, sin ni siquiera el amparo de Bruselas. Y es que, a pesar de que el líder independentista dijo que las relaciones con la UE no tendrían por qué cambiar, José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, dejó muy claro recientemente que cualquier nuevo Estado-nación tendrá que solicitar de nuevo su ingreso en virtud del derecho internacional.

A medida que se acerca el referéndum, la tensión aumenta en un bando y otro. Aunque cada día, Salmond va perdiendo fuerzas. Las últimas encuestas de intención de voto indican que sólo alrededor del 30% de los escoceses apoya actualmente la separación de Reino Unido, frente a un 50% que se opone. El resto está aún indeciso.

EL PROGRAMA TRIDENT, EL OTRO ESCOLL

David Cameron viajó en abril hasta la base naval de Faslane, en Clyde, donde está previsto instalar una nueva generación de unidades de submarinos nucleares, para recordar a los escoceses la importancia de este programa militar. El complejo de Faslane, es el mayor empleador de Escocia. Genera más de 6.500 puestos de trabajo, una cifra que podría llegar a 8.200 en 2022. Trasladar la base a otro sitio en caso de la independencia supondría, por tanto, pérdidas significativas. Alex Salmond rechaza el sistema de disuasión nuclear Trident y ha pedido al Gobierno central en varias ocasiones trasladarlo fuera de Escocia. Pero, dado el actual panorama internacional, Cameron advirtió que "sería estúpido"deshacerse ahora de estas armas de defensa, cuando el peligro nuclear "ha aumentado"más que nunca desde el final de la Guerra Fría y las amenazas de Corea del Norte e Irán son peligros que hay que contemplar.