¿Se puede acabar con las masacres con armas de fuego en Estados Unidos?

Charles M. Cameron, profesor de Política y Asuntos Públicos de la Universidad de Princeton, asegura que el Tribunal Supremo de EE.UU. sostiene que la mayoría de las formas de control de armas son inconstitucionales

Una pistola
Una pistola

Charles M. Cameron, profesor de Política y Asuntos Públicos de la Universidad de Princeton, asegura que el Tribunal Supremo de EE.UU. sostiene que la mayoría de las formas de control de armas son inconstitucionales

¿El atentado del festival gastronómico en California reabre el debate del control de armas en EE.UU.?

La triste realidad es que no. La gente ya tiene una postura definida. Y a pesar de la gran indignación que despiertan en la población las masacres con armas de fuego, y el gran apoyo público a las iniciativas a favor de la regulación, el lobby a favor de las armas está muy bien organizado y tiene suficiente poder como para bloquear las leyes en la mayoría de estados, a nivel federal y en la Corte Suprema. Nada va a pasar como resultado de este horror. Es la nueva realidad de la vida americana.
¿Hasta qué punto esta situación se podría haber evitado con una regulación más severa de la posesión de armas, o incluso con su prohibición? ¿Qué medidas podría tomar Trump para solucionar el problema?
De hecho, hay un acalorado debate sobre el tema de la efectividad del control de armas en el freno de la violencia dentro de la comunidad de científicos sociales. Hay un clara evidencia de que la restricción de armas de mano reduce la frecuencia de suicidios. Esto tiene sentido cuando piensas sobre ello: mucha gente que se plantea cometer suicidio tiende a pensárselo de nuevo, pero no puedes hacerlo cuando te vuelas el cerebro. Hay una pequeña relación en EE.UU. entre el número de asesinatos a nivel local y el número de dueños de armas. En cualquier caso, el número de asesinatos lleva bajando desde hace 20 o 30 años, excepto en algunos lugares como Chicago y Baltimore. Nadie realmente sabe el porqué.

¿Qué diferencia a EE.UU. de otros países con un permiso de armas, donde no ocurren este tipo de situaciones, o en los que no ocurren con tanta frecuencia?

Esa es la gran pregunta: cómo parar las masacres en los colegios, cines, discotecas, festivales de música, festivales de comida, (...). Los lugares donde la gente no puede acceder fácilmente a armas de uso militar tiene bajos ratios de asesinatos en masa. Pero las armas están tan sumamente extendidas, y son tan numerosas en EE.UU. -incluidas las armas militares más letales-, que incluso si no se vendiesen nuevas armas, esto no reduciría realmente la disponibilidad de armas letales a gente que quiere conseguirlas. Hay un número apabullante de armas ahí fuera. De alguna forma, el Gobierno debería deshacerse de, literalmente, millones de armas. Además, desafortunadamente la Corte Suprema, de tendencia conservadora, ha tomado una posición extrema sobre la legislación local de control de armas, lo que ha revertido los avances en este sentido de los años anteriores. Básicamente, el Tribunal ha dicho que la mayoría de las formas de control de armas son inconstitucionales. El nombramiento de demócratas para la Corte podría restaurar la postura más permisiva de la Corte Suprema. Pero en la actualidad, no está claro si los gobiernos estatales y locales pueden redactar una legislación sólida que pueda sobrevivir a la hostilidad de la corte más alta del país. Otra vía interesante sería responsabilizar financieramente a los fabricantes de armas por el uso horrible de sus productos, de la misma manera que las compañías de cigarrillos han sido consideradas responsables por la muerte de sus productos. Esta idea terminaría rápidamente con la fabricación y venta de armas militares de imitación, como la utilizada por el tirador en la reciente masacre de California. Pero el Congreso, respondiendo a un lobby de armas bien financiado y altamente influyente, ha bloqueado los intentos de los gobiernos locales de recorrer esta vía legal. En resumen, en EE.UU. el genio está fuera de la botella, y simplemente no hay manera de devolverlo al interior.

Hemos visto en la cuenta de Instagram del tirador de California que el ataque podría haber tenido motivaciones racistas. ¿Estamos ante un auge de la violencia racial en los Estados Unidos?

Las estadísticas recopiladas por la policía federal (el FBI) muestran un aumento en los llamados "delitos de odio"en los últimos tres años. Pero estas estadísticas son bastante inexactas porque dependen de informes voluntarios de la policía local. Muchas organizaciones de defensa de las minorías raciales, como la NAACP (La Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color), la principal organización de este tipo destinada a luchar contra la desigualdad de los afroamericanos, creen que los incidentes de violencia racial han aumentado. Los liberales (demócratas) aceptan este punto de vista y señalan la culpabilidad del presidente Trump; pero los republicanos son escépticos y niegan cualquier responsabilidad del presidente. En este punto, es difícil encontrar respuestas sólidas, y lo que escuchas probablemente te diga más sobre la ideología política del interlocutor que de la realidad.