Política

Teherán

Un acercamiento gradual

La Razón
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l ¿Podría decirse que las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán vuelven a reactivarse después de un parón de más de 34 años?

–Sin duda, ésta es la primera vez que ambas partes están mostrando un importante compromiso a través de un esfuerzo serio para acercar posturas en el tema que más les ha enfrentado en estos años: el embrollo de la energía nuclear. Aunque bien es cierto que esto no garantiza la mejora de sus relaciones, sí que puede considerarse un paso importante para ambos países.

l ¿Hasta qué punto pueden ser creíbles las declaraciones que ha realizado recientemente el presidente iraní, Hasan Rohani, en las que hablaba de un mayor aperturismo y un compromiso para no fabricar armas nucleares?

–Desde mi punto de vista, considero que su compromiso relacionado con la reducción de las tensiones en la diplomacia con Occidente es creíble. También sostiene que no están desarrollando armas nucleares y tienen la intención de mantener su programa pacífico. De hecho, él ha mantenido esa posición desde que fue el responsable de la negociación nuclear de Irán en 2000. Hasta ahora, el OIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) no ha encontrado pruebas de que en Teherán estén tratando de militarizar su programa nuclear. Por lo que deberían tomarse en serio sus palabras a partir de ahora, para intentar mejorar sus relaciones internacionales.

l ¿Resultará sencillo que Washington y Teherán lleguen a entenderse a corto plazo?

–Eso es algo que tendremos que valorar en los próximos años, aún es pronto. Desde la Revolución de 1979, cuando uno estaba dispuesto a hablar, el otro no lo estaba. Nunca han estado en el mismo punto, pero ahora es la primera vez que ambas partes parecen haber desarrollado algún tipo de voluntad política para reducir las tensiones y al menos tratar de resolver cuestiones espinosas. Lo consigan o no. El camino para conseguir un entendimiento no será fácil porque hay importantes intereses en ambos países, al igual que en el resto de las potencias de Oriente Medio, que se encuentran en medio de sus desencuentros. Será un acercamiento gradual.

l ¿Cuál es la clave para rebajar la tensión entre ambas potencias?

–Todo girará en torno a un acuerdo nuclear en el que Irán garantice la transparencia de sus programas. Aunque costará que desde Teherán renuncien al proceso de enriquecimiento de uranio.

l ¿Hasta qué punto es significativo el encuentro que mantendrán el jueves John Kerry y Javad Zarif?

–Es importantísimo. Supone el encuentro de mayor nivel diplomático desde la Revolución. Pero no porque se produzca en el marco de la Asamblea de Naciones Unidas será una reunión con un resultado exitoso. Significa una oportunidad sin precedentes para llegar a un posible acuerdo nuclear negociado por ambas partes.