Gastronomía

Buena mesa y santas pascuas

Abadía Retuerta Ledomaine, en Valladolid, con Pablo Montero entre fogones, propone una Semana Santa para rendir culto a Baco.

Pablo Montero elabora en Abadía Retuerta una cocina local
Pablo Montero elabora en Abadía Retuerta una cocina locallarazon

Abadía Retuerta Ledomaine, en Valladolid, con Pablo Montero entre fogones, propone una Semana Santa para rendir culto a Baco.

España vive las procesiones con intensidad. Cada ciudad celebra la Pasión y Muerte de Jesucristo y pone entre fogones recetas típicas para festejar la Pascua. Elija su escapada.

Entre viñedos. En Semana Santa, el turismo del vino se consolida como una opción de ocio muy atractiva. Proponemos hacer parada en Abadía Retuerta, un Relais Château rodeado de viñedos con una antigua abadía del siglo XII, edificación declarada Bien de Interés Cultural. Situado en Sardón de Duero (Valladolid), Pablo Montero se sitúa entre fogones y Andoni Luis Aduriz es el director gastronómico. El Refectorio posee una estrella Michelin, en cuyos platos el chef imprime una visión creativa de la tradición alimentada por las materias primas locales. Sirve dos menús armonizados con los vinos de la bodega. Así, si opta por el Caballerizas (150 euros más 65 de los vinos), degustará bocados como la berenjena al vapor glaseada, majado de queso viejo y miel de trufa o el guiso de garbanzos, nabos, tendones de vaca y bacalao, entre otros. Una opción más informal es hacerse con una mesa en la Vinoteca. La casa propone sentirse apicultor por un día con visitas a las colmenas, extraer miel e, incluso, llevarse un bote a casa. La bodega ribereña Emilio Moro, por su parte, nos invita a conocer la cultura del vino a través de una visita a las instalaciones y el taller de barricas, en el que conocer los diferentes matices que aporta la madera a un mismo vino y cómo influyen éstas en la calidad y personalidad de cada uno de los ejemplares. La experiencia culmina con una degustación de tres referencias y con la visita al Museo Provincial del Vino, en el Castillo de Peñafiel.

Tras las pistas. La gastronomía del Valle de Arán es muy rica. Si va a Baqueira, no dude dedicar el «après ski» a descubrirla. Dry Snow se la pone en bandeja. Situado en el interior del Parador de Artíes, Javier de las Muelas firma los combinados. Preparan los mejores dry martinis para disfrutar después de una amplia selección de platos. La carta anuncia fondue de queso con pan de Arán y pescados de río cocidos sobre madera, además de la clásica olla aranesa. La compra gourmet, en tienda Gormanderies Turnay. Tienen mermeladas patés y pastas de almendras deliciosas. No se olvide del caviar Nacarii.

La ruta del bacalao. Al pil pil, a la vizcaína, ajoarriero, en revuelto o como compañero del tan tradicional potaje de vigilia. Se deja llamar «el cerdo del mar», porque de él se devora casi todo. Desde el vientre hasta los testículos. El Gadus morhua es el rey de los mares. Míticas son las croquetas y las bouches de bacalao de Lhardy, bocados de viernes de vigilia. También lo son las recetas que propone Casa Labra desde el siglo XIX (con setas y alcaparras, con tomate, en salsa verde, sus cocochas...). En Bilbao, no deje de pasar por Bacalao Zuluaga. Lo vende salado, remojado y preparado a la manera clásica vasca.

¡Menuda torrija! Con tradición madrileña, la función de este dulce de Cuaresma era aprovechar el humilde pan duro. Ahora, no falta en las cartas de postres y los grandes chefs se rinden ante ella. Famosa es la receta de Berasategui y Oriol Balaguer ofrece en La Duquesita las clásicas de anís y caramelizadas con mousse de vainilla. Sus huevos de Pascua toman forma de animales, mientras que Jordi Roca ha creado la mona más mona en una figura de chocolate negro, con leche y blanco inspirada en la Fundación Mona.

Oro líquido. Mallorca es más que sol y playa. La isla de la calma cuenta con una gastronomía reconocida por la guía Michelin. Zaranda, de Fernando Pérez Arellano, ha recibido la segunda estrella, mientras que Andreu Genestra, con una, sirvió el año pasado una recepción real. Esta Semana Santa, además, se puede visitar la nueva almazara de Aubocassa, única en España e integrada en un edificio del siglo XII de la finca de Manacor.

Kabuki en casa. Aunque se encuentre en la otra punta de España. Tras hacer el pedido en la web, en 48 horas lo tiene allá donde esté. Sólo tiene que darle el último toque con los vídeos adjuntos.