Thomas Markle mete en un lío al príncipe Harry

El padre de la duquesa de Sussex asegura que «lo desafortunado para mi es que soy una nota al pie de página de uno de los mayores momentos de la historia en lugar de un padre que ha llevado a su hija al altar»

Thomas Markle, durante la entrevista en el programa «Good morning Britain»
Thomas Markle, durante la entrevista en el programa «Good morning Britain»

Thomas Markle, padre de la duquesa de Sussex, reveló hoy que su hija lloró cuando le dijo que no acudiría a su boda con el príncipe Enrique de Inglaterra.

Han sido pocas sus apariciones, pero cada vez que lo hace la monarquía inglesa se resiente. Provocó el bochorno de su hija con unas fotos pactadas que simulaban ser robadas para limpiar su imagen y ahora es a su yerno al que ha metido en un lío. Thomas Markle, en su ansiada primera entrevista tras la boda real de Meghan y Harry, exclusiva mundial que ha recaído en el programa «Good morning Britain» de la cadena ITV, ha hablado del enlace al que no pudo asistir ni ejercer de padrino y respecto a la relación con su nuevo yerno no se le ha ocurrido otra cosa que añadirle tintes políticos internacionales.

Thomas Markle aseguró que Harry le habría trasladado en sus conversaciones telefónicas, pues aún no se conocen, que «estaría abierto al experimento del Brexit» y en cuanto a Donald Trump, aunque él no lo comparta, el príncipe sí se habría mostrado partidario de darle «una oportunidad» al presidente de Estados Unidos.

En lo personal rememoró cómo su hija le contó que estaba enamorada del nieto de Isabel II: «Las primeras llamadas telefónicas fueron: “Papá, tengo un nuevo novio”. Y dije: “Eso es realmente bueno”. La siguiente fue como... “Él es británico”. Y, finalmente, en la tercera vez: “És un príncipe. Es Harry”. Y yo dije: “Oh, Harry, está muy bien”. Y ella dijo: “Tendremos que llamarlo H para que nadie sepa que estamos hablando de él».

Pedida de mano telefónica

Finalmente, Thomas Markle habló con el, al que describe como «un gran hombre, muy agradable». Y llegó el momento en que éste le pidió la mano de su hija. Por teléfono, claro. «Eres un caballero, prométeme que nunca le levantarás la mano a mi hija y, por supuesto, te concederé mi permiso», relató que le dijo. En cuanto a la boda, que tuvo que ver por televisión debido a una operación de corazón, se mostró «molesto» por no poder haber estado («Lo desafortunado para mí es que soy una nota al pie de página de uno de los mayores momentos de la historia en lugar de un padre que ha llevado a su hija al altar»), aunque «honrado» porque el príncipe Carlos ocupara el puesto. También aventuró que la pareja tendrá descendencia «pronto», pues hace tiempo que su hija desea tenerlos.