Consumo

Dieta nasogástrica: comer por la nariz

Dieta nasogástrica: comer por la nariz
Dieta nasogástrica: comer por la narizlarazon

El auge de la dieta nasogástrica o KE diet surgió entre las novias norteamericanas y propone alimentarnos a través de un tubo que va desde la nariz hasta el estómago, suprimiendo el acto de comer en todo su sentido, por lo que a través de dicha sonda se infunde una mezcla de aproximadamente 800 kcal por día. Esta mezcla está dispuesta en una bolsa de plástico que tendremos que llevar siempre encima y se compone de aminoácidos, minerales y vitaminas que consiguen cubrir las calorías de la dieta. El método fue creado por el doctor Oliver di Pietro y promete que en tan sólo 10 días se puede perder hasta un 10% del peso, todo por unos 1.500 dólares.

Lo bueno

Si hay algo de positivo en este método podríamos hablar del tiempo extra del que disponemos por no tener que prepararnos ninguna comida, comprar alimentos o siquiera masticar. Si funciona es porque es una dieta muy baja en calorías (hipocalórica) y el hecho de comer tan por debajo de nuestra tasa metabólica, que puede establecerse entre 1.200 y 1.700 calorías (dependiendo de sexo, altura y edad, entre otros parámetros), consigue el efecto cortoplacista de pérdida de peso.

Lo malo

Su severa restricción calórica puede desencadenar alteraciones metabólicas posteriores y provocar un efecto rebote. Es un método a corto plazo, puesto que es poco sostenible y realista realizarlo a lo largo de nuestra vida, además de que tiene un alto riesgo de producir deshidratación, cálculos renales y dolor de cabeza. Con esta dieta milagro no se consigue modificar hábitos alimentarios, aprender a preparar alimentos o elaborar platos que sean de nuestro agrado; no nos reconcilia con la lucha eterna que tenemos con la comida.

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