• Karl Legerfeld cogió la marca Chanel en los 80 cuando estaba muerta
    Karl Legerfeld cogió la marca Chanel en los 80 cuando estaba muerta

La milagrosa resurrección de Chanel

Nadie quería ver las colecciones de Chanel en los 80. Solo vestían a cuatro ancianas de la vieja aristocracia de París.

Ahora nos parece indiscutible Chanel, pero cuando Karl Legerfeld cogió la marca en los 80 estaba muerta. Eran colecciones que nadie quería ver y solo vestían a cuatro ancianas de la vieja aristocracia de París. En apenas diez años él volvió a colocarla en el lugar que merece. Y de ahí ya no ha bajado, que es lo verdaderamente difícil en el mundo de la moda: mantenerse.

Resucitar un nombre en moda es prácticamente imposible. Se ha intentado con Schiaparelli, Vionnet, Worth o Pertegaz aquí en España, pero nadie lo ha conseguido. Lagerfeld lo hizo con Chanel. Es el último de una generación de monstruos. Givenchy y De la Renta ya murieron; Carolina Herrera y Valentino están retirados. El siguiente de esos grandes dictadores de la moda del siglo XX sería Armani, que es un poco más joven. La genialidad de Lagerfeld estuvo en saber adaptarse a todas las marcas en las que estuvo y colaboró, como Chanel, Fendi, Chloé e incluso Loewe, para quien dice la leyenda que creó el famoso logo.

En ese sentido, no se puede hablar de un estilo Lagerfeld. Chanel lo tiene muy difícil para reemplazarle. No hay nadie a su altura, con su nivel y su formación. Como Valentino y Saint Laurent empezó en París en los 50 desde la costura y descubrió los secretos del oficio. Además de gran diseñador, era cultísimo. Un personaje completo e insustituible.