La Junta cede y creará más controles sobre los fondos no reembolsables

La Cámara de Cuentas ya advirtió en su último informe de su «bajo grado de utilización»

La consejera de Hacienda, María Jesús Montero, ayer en comisión parlamentaria
La consejera de Hacienda, María Jesús Montero, ayer en comisión parlamentaria

Después de que la Cámara de Cuentas alertara de la escasa utilización y control de los fondos no reembolsables por parte de la Junta, la consejera de Hacienda, María Jesús Montero, anunció ayer que su departamento pondrá en marcha instrumentos para que «exista una mayor transversalidad» en el control de dichos préstamos –carentes de personalidad jurídica– a través de mecanismos «comunes» a todas las consejerías, con vistas a lograr una mayor eficacia. Así lo aseguró Montero en comisión parlamentaria, subrayando que en los años más duros de la crisis «existía una falta de liquidez en las empresas o casos en que éstas no tenían suficientes garantías a la hora de adquirir un préstamo», lo que derivó en la obligación de crear fondos mediante normas. Por ello, «debido a la crisis se obligó a extremar los requisitos de concurrencia de aquellos posibles beneficiarios para asegurar el destino del dinero público». «El riesgo es superior y los instrumentos deben contemplar una serie de garantías que en muchas ocasiones se han solapado con las que pedía el mercado financiero», subrayó.

La consejera también reconoció que, ante el panorama de crisis, «era incierta la recuperación de las garantías donde los fondos resultaron fallidos», de forma que «hubo empresas y proyectos que no han podido llevarse a buen puerto o han presentado falta de solvencia, embargos o problemas de pagos». No obstante, precisó que se ha mejorado la utilización de los fondos «mediante la delimitación de responsabilidad de cada consejería competente o el papel de los gestores».

A juicio de Montero, «son figuras extraordinariamente complejas y se ha actuado adecuadamente, pero es necesario redefinir su papel» con vistas a que «estén todos bajo el mismo paraguas». En este sentido, consideró que, «aunque cada fondo está adscrito a una consejería y tienen sus singularidades, debe existir transversalidad». Por ello, la idea de la Junta es establecer un mecanismo común de control, gestión y ejecución de las garantías.

Pese a todo, la consejera recordó que estos fondos «son instrumentos alternativos y complementarios a los que produce el mercado, por lo que trabajamos en su mejora».

Por su parte, la diputada de Podemos Carmen Lizárraga lamentó la escasa eficiencia de los fondos y pidió mejorar este instrumento, apuntando la necesidad de «mejorar elementos relacionados con su divulgación» o la obligación de constituir bancos de reserva.

Lizárraga valoró que se haya aceptado la propuesta de resolución de Podemos dentro de las propuestas de resolución presentadas al informe anual de la Cámara de Cuentas relativo a la Fiscalización de la Cuenta General y Fondos de Compensación Interterritorial, correspondiente al ejercicio 2015, donde Podemos pedía que estos fondos sin personalidad jurídica estuvieran bajo el paraguas del futuro ente público de crédito.

Precisamente, este informe recuerda que ya en 2014 se recomendó una evaluación «sobre la eficacia y eficiencia que están teniendo los fondos», además de llevar a cabo «medidas divulgativas, promocionales, publicitarias y de difusión de los mismos». Tras advertir que en 2015 «algunos fondos mejoraron su actividad», el ente fiscalizador subraya que «en general sus niveles de actividad difieren de los previstos en sus presupuestos de explotación, y continúan reflejando un bajo grado de utilización».

En relación a las acciones divulgativas, sostiene el informe que «demuestran no ser suficientes para atraer al empresariado andaluz, atendiendo al número de solicitudes y operaciones que se formalizan». También apunta que «no ha quedado acreditado que todos los fondos, como figura en su composición, hayan cumplido la obligación de constituir un fondo de reserva».