La Policía descarta que las avalanchas fueran planeadas

El «efecto dominó» expandió las estampidas por un total de 14 puntos del casco histórico de Sevilla

Altercados durante la pasada Madrugada al paso de la cofradía de la Esperanza de Triana
Altercados durante la pasada Madrugada al paso de la cofradía de la Esperanza de Triana

El «efecto dominó» expandió las estampidas por un total de 14 puntos del casco histórico de Sevilla

No hubo confabulación entre los detenidos ni motivación política, ideológica ni terrorista. Ésta es la hipótesis inicial que maneja la Policía Nacional en relación a las avalanchas que se produjeron durante la pasada Madrugada en Sevilla, unos disturbios que se expandieron, a través del denominado «efecto dominó», por un total de 14 puntos del casco histórico. El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, acompañado por la cúpula policial, aseguró ayer que «en breve habrá unas conclusiones claras» en relación a lo sucedido y que «se llegará hasta el final», mientras avanza la investigación que está llevando a cabo la Brigada de Información de la Policía Nacional en Sevilla.

En principio, los agentes sitúan el epicentro de los sucesos en la calle Arfe, muy cerca de la Catedral. Una pelea en este punto, sin detenidos, habría generado el caldo de cultivo propicio para los altercados, que se fueron extendiendo en forma de circunferencia por el centro, afectando a los cortejos de las seis cofradías que hacían estación de penitencia. Una serie de «chispas», según fuentes policiales, que derivaron en situaciones de psicosis y pánico colectivo. En definitiva, avalanchas de personas que buscaban refugio como una reacción de defensa y que fueron aprovechadas por los detenidos para provocar más alerta. Una actitud de «gamberrismo», según Sanz, que causó más inquietud por la situación de tensión generalizada por los atentados terroristas que han azotado a varios países europeos recientemente.

La Policía ha contabilizado casi una veintena de estampidas, registradas entre las 4 y las 5 de la madrugada, con réplicas de menos intensidad a las 6. El primer detenido fue un ciudadano senegalés, con evidentes síntomas de embriaguez, en la calle Reyes Católicos. Al parecer, gritaba la consigna «Alá es grande». Ha sido condenado a 480 euros de multa por un delito contra los sentimientos religiosos. Posteriormente fueron detenidas otras tres personas, delincuentes habituales, en el entorno de la calle Marqués de Paradas. Éstos continúan en prisión provisional. Luego fueron arrestadas dos personas en la plaza del Salvador y otras dos en la confluencia de las calles Álvarez Quintero y Argote de Molina, a requerimiento de las propias cofradías. Fueron puestas en libertad con cargos, con la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado. Por último, a las 7 de la mañana, fueron identificados varios jovenes en el entorno de la avenida de la Constitución.

Con el objetivo de hacer una exhaustiva reconstrucción de los hechos, los agentes están recopilando toda la información posible procedente de las redes sociales, de los medios de comunicación y de los testimonios de testigos directos, que rondan el centenar. Para esclarecer aún más los hechos la Policía ha habilitado un teléfono gratuito –900 101 091– para aportar cualquier testimonio y un correo electrónico: sevilla.bpi@policia.es. Sanz aseguró que hoy mantendrá una reunión con el Consejo de Hermandades para analizar los hechos. También reconoció que fue «fundamental» la reacción de las cofradías –sus responsables llamaron a la calma en todo momento–, por lo que propuso ahondar en la formación para que los nazarenos y el resto de integrantes de los cortejos sepan reaccionar ante situaciones de pánico. Todo ello junto a «otras medidas de seguridad que estamos barajando».

En relación a los heridos, el consejero de Salud, Aquilino Alonso, señaló que están ya en planta y evolucionan favorablemente. Concretamente, tres continúan ingresados, dos en el hospital Virgen del Rocío y uno en el Valme. «Se atendió a toda la gente sin problemas en los hospitales», toda vez que confirmó que hubo «más de 100 atendidos» a través de los servicios médicos.

En total, fueron 17 las derivaciones hospitalarias por traumatismos y crisis de ansiedad que fueron registradas por el dispositivo sanitario que se activó desde el primer incidente. Una de estas personas fue trasladada por traumatismo craneoencefálico e ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en estado grave, aunque el viernes experimentó una mejora en su estado de salud y pasó al área de Observación del hospital Virgen del Rocío, y actualmente se encuentra ya en planta.

Quien sí fue más explícito a la hora de proponer medidas de seguridad fue el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, que mantuvo una reunión con la cúpula del Consejo de Hermandades y con los seis hermanos mayores de las cofradías de la Madrugada. El regidor apostó por «reducir la vulnerabilidad» de la jornada mejorando las medidas contra la «masificación» ya implementadas en la carrera oficial e incorporando «medidas adicionales» en materia de videovigilancia y más control en los espacios conflictivos del casco histórico.

Espadas subrayó que la «gravedad» de los hechos obliga a «revisar y mejorar» los dispositivos de prevención y seguridad relacionados específicamente con la Madrugada. También agradeció que las cofradías «aguantasen el tipo» y «culminasen» sus recorridos, «pese a los momentos de bastante tensión, incertidumbre e inquietud» que se vivieron a lo largo de la noche, defendiendo que las hermandades, sus nazarenos, el público y el dispositivo conjunto de seguridad estuvieron «a la altura». «El operativo funcionó perfectamente bien», insistió.

En ese sentido, defendió las medidas de seguridad pasiva incorporadas en los últimos años a la Semana Santa, con la instalación de pasillos de evacuación o el aforamiento de espacios especialmente complicados por su localización y dimensiones. «Determinadas críticas no estuvieron justificadas», incidió. Respecto al consumo de alcohol, recordó que este año ya fueron adoptadas medidas «en determinados lugares donde la masificación es especialmente grande», pero subrayó que «es absolutamente incompatible el consumo de alcohol a determinados niveles y en determinadas concentraciones de personas».

Por su parte, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, reclamó que se investiguen en profundidad los «graves incidentes» que se produjeron y que se aclare quiénes son los responsables de estos hechos para que «caiga todo el peso de la ley sobre ellos».

El PP propone un pacto político en defensa de la Semana Santa

El PP ha remitido al resto de grupos políticos una propuesta de declaración institucional del Parlamento andaluz de apoyo a la Semana Santa, tras los «preocupantes incidentes» vividos el Lunes Santo en Málaga, en la procesión del Cautivo, y durante la Madrugada de Sevilla, cuando se produjeron carreras y situaciones de pánico en distintos puntos del recorrido durante la noche. El portavoz del PP-A, Elías Bendodo, explicó que el Comité de Dirección del partido ha decidido remitir a los partidos dicha propuesta de declaración institucional de apoyo a la celebración «como manifestación religiosa y cultural, que merece el máximo respeto de todos».

Según precisó el dirigente popular, el objetivo es que dicha declaración pueda ser aprobada durante el Pleno de la Cámara que se celebra esta semana, los días 19 y 20 de abril. En este contexto, Bendodo mostró el «rechazo más absoluto» del partido a lo ocurrido. «Se trata de hechos muy graves y que no terminaron en tragedia gracias a la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de la Policía Local», advirtió Bendodo, quien condenó en nombre de la formación las «conductas de determinadas personas que han provocado incidentes preocupantes».

Tras mostrarse convencido de que el resto de grupos apoyará esta propuesta, Bendodo defendió que al margen de esta declaración institucional se hace necesario el diálogo entre los partidos sobre estos acontecimientos «que hay que frenar y poner pie en pared». «La gente nos pide soluciones también para estos temas», recalcó.

A nivel municipal, el portavoz popular, Alberto Díaz, propuso la elaboración de una ordenanza para la Semana Santa que surja de «un gran foro de debate en el que participen todos los sectores de la ciudad implicados en la fiesta», como el Consejo de Hermandades, el Arzobispado, los empresarios y hosteleros, todos los cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios sanitarios, asociaciones de vecinos del casco antiguo, medios de comunicación social y los partidos políticos con representación municipal.

En este sentido, Díaz explicó que, al igual que existe una ordenanza para la Feria de Abril, la «evolución» de la Semana Santa y de la propia sociedad requieren una ordenanza que sirva como «herramienta útil para dar solución a los múltiples problemas que se presentan, como los relacionados con la seguridad, la coordinación de los servicios públicos, la configuración de la carrera oficial, las sillitas plegables e incluso mesas que obstaculizan la movilidad, la colocación de vallas y aforamientos, los veladores o la venta de alcohol». Una norma que, no obstante, «tiene que surgir del consenso y el acuerdo».