Perseguidas por los golpes machistas

Unas 1.600 mujeres figuran como víctimas de al menos dos agresores distintos con los que tuvieron vinculación sentimental. El Observatorio de Violencia de Género cree que «repiten patrones» vividos durante su crecimiento.

Acto de protesta  contra la lacra de la violencia machista
Acto de protesta contra la lacra de la violencia machista

Unas 1.600 mujeres figuran como víctimas de al menos dos agresores distintos con los que tuvieron vinculación sentimental. El Observatorio de Violencia de Género cree que «repiten patrones» vividos durante su crecimiento.

Un golpe, una denuncia. Vida nueva, otra pareja y de nuevo los golpes y las denuncias. Es lo que han sufrido al menos 1.600 mujeres andaluzas que figuran en los registros policiales de violencia de género como víctimas con más de un agresor. Son mujeres que tras superar un caso de maltrato con su pareja o ex, volvieron a padecer esta situación en al menos otra ocasión. El sistema estatal Viogén de seguimiento de casos de este tipo revela que hasta mayo había 96.691 expedientes registrados en Andalucía, con 90.429 víctimas asociadas. De ellas, un 1,7% padece el calvario de sumar al menos dos ataques de agresores diferentes, que en algunos casos pueden ser más, según ha podido confirmar LA RAZÓN.

«No existe ningún estudio publicado en España sobre ese particular», señala Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la violencia doméstica y de género. «Sí es cierto que por la experiencia que tenemos de las unidades de valoración forense, sobre todo en casos de violencia psicológica y habitual, hemos observado que mujeres que en su entorno familiar en la infancia y adolescencia fueron víctimas de algún tipo de abuso o maltrato suelen buscar relaciones de afectividad en el entorno de la dominación». Carmona asegura que «es cierto lo que dicen de que los hijos de parejas en las que entre ellos hay violencia, los niños imitan la actitud del maltratador y las niñas la de la víctima. Aprenden a ser víctimas y buscan ese patrón de relación afectivo».

La responsable del observatorio considera «imprescindible el tratamiento psicológico para su recuperación e integración» para todas las maltratadas y especialmente en quienes se repite. «En quienes han tenido varias parejas y han sido maltratadas por varias, todavía el tratamiento es mucho más necesario porque por sí mismas y con protección del juzgado no es suficiente para que salgan del círculo de la violencia», advierte.

«Podemos proteger la vida y la integridad física y psíquica con órdenes de protección, pero la recuperación tienen que hacerla los servicios sociales y por eso es tan importante la coordinación entre todos los ámbitos. Ése es el espíritu de la ley», mantiene.

El sistema policial establece niveles de riesgo a sufrir agresiones por parte de quienes han denunciado. Treinta mujeres conviven con el miedo de que su vida esté en manos de su ex pareja al situarse en la escala más alta, 28 tienen establecido un nivel de riesgo «alto» y dos alcanzan el máximo nivel, «extremo». Esta clasificación se establece para determinar las medidas de seguridad para protegerlas y es variable dependiendo de factores diversos, según recoge la estadística publicada por el Ministerio del Interior. A principio de año, 39 andaluzas se encontraban en esa situación, llegando a estar cinco en «riesgo extremo». Desde enero, han aumentado en 2.774 las víctimas y en 3.152 los casos de violencia. Actualmente, están activos 252 dispositivos electrónicos de seguimiento de los 896 colocados desde que arrancó la medida en el año 2009.

Existen otros tres grados para determinar el peligro que corren las mujeres de sufrir una nueva agresión: medio, bajo y no apreciado. De este último, se contabilizan 8.923 personas; 4.125 tienen un nivel bajo y la situación de otras 863 está calificada como de riesgo medio, lo que determina la protección policial que se debe establecer.

En Andalucía se otorgaron el año pasado 735 ayudas para facilitar el cambio de residencia de afectadas y sus familias. Hasta el mes de mayo, 161 mujeres se han beneficiado de ella, con un balance muy inferior pese a que todavía queda la mitad del ejercicio. Se trata de una prestación de ayuda suplementaria a la Renta Activa de Inserción (RAI) que se prolonga durante tres meses. En 2015, se registraron 28.024 denuncias, la cifra más alta de los últimos años, y se decretaron 7.896 órdenes de protección.

No todos los casos registrados permanecen abiertos: los que requieren intervención policial se califican como activos y son 13.941. Inactivos permanecen 69.770. Son la mayoría y suponen que por circunstancias diversas la atención profesional se ha suspendido, aunque puede reactivarse en cualquier momento, según explicita Interior. Como casos cerrados figuran 12.980. Las causas para darlos de baja van desde la sentencia absolutoria o sobreseimiento de la causa a que se haya producido una condena firme y haya transcurrido el plazo legal para la cancelación de antecedentes penales.

De los 27.782 delitos cometidos durante el año pasado en nuestra comunidad relacionados con la violencia de género, 648 se debieron a quebrantamientos de penas y 1.432 a vulneración de las medidas impuestas por los juzgados, según las estadísticas del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ).

En el caso de menores, en Andalucía se registraron el año pasado 58 procedimientos judiciales. Tres fueron reabiertos, 53 se resolvieron y 24 permanecían pendientes de resolución a final del ejercicio.