Política

¿Qué fue de Baby Jane?

Camilo Sesto
Camilo Sesto

Algo parecido habría que preguntarse con Camilo Sexto. En las últimas semanas ha aparecido en un par de ocasiones con un aspecto lamentable y sin articular una sola palabra. Esta semana la revista «Lecturas» nos ofrece un reportaje con Lourdes Ornellas, la madre de su único hijo, Camilo, de 35 años. Esta señora mexicana nos cuenta que el famoso cantante vive desde hace tiempo aislado del mundo, tanto que su propio hijo tiene problemas para verlo. Según Lourdes, su hijo pasó dos meses en la casa de su padre. El primer mes no le permitieron verlo y fue alojado en la caseta vestuario de la piscina. Desconozco si la información de la citada señora se ajusta a la realidad, pero cierto es que hace años que alrededor del cantante hay algo oscuro. Directamente por él no conocemos nada, siempre hay terceros que sin aclarar nada sirven de portavoces. El que fuera ídolo en medio mundo, con una voz deslumbrante, componiendo temas que se convertían en números uno en todas las listas de éxito, guapo, con misterio y leyendas a su alrededor... Hace unos 20 años, como si hubiese caído por un precipicio, desapareció de las listas de éxito, de los grandes conciertos, de las televisiones y años más tarde reapareció deteriorado pero queriendo ofrecer la imagen del ídolo juvenil que fue. Se anunció disco, gira, pero ya era imposible la vuelta. Recuerdo con enorme pena una visita que hizo al programa de la mañana de Teresa Campos en el que yo colaboraba. Empezó la actuación y fue como si alguien le hubiese robado aquel don que tenía para cantar como pocos. Estas reapariciones se han producido a lo largo de los años con igual resultado. Es doloroso ver una caída inexplicable de un gran artista por el que sentí, igual que millones de personas, gran admiración. El jueves tenía grabación del programa de Canal Sur «Original y copla». Me recogió el conductor a las nueve de la mañana y pasadas las diez de la noche me dejaba en casa. La grabación era especial y, por tanto, más larga. Añadir que el estudio está en la zona de Antequera. Las carreteras con el puente más largo del año, bravas. Así que como persona mayor que soy, caldito, queso, un tinto y, con la manzanilla recién hecha, al salón. Me apetecía acostarme pero necesitaba relajarme antes. Me disponía a ver los últimos capítulos de la temporada segunda de la serie «Victoria», pero con mi habitual torpeza en estos menesteres algo hice con el mando que me bloqueó la entrada a Movistar. Como no tenía el cuerpo para volver a mirar las instrucciones, decidí acogerme a la televisión normal. Pasando canales, aparecen de pronto dos mujeres que se odian a lo «Baby Jane», dos protagonistas del programa que bate récords de audiencias. Más de tres millones de personas lo ven: «Gran hermano VIP», Míriam y Mónica cara a cara. Sentadas minutos antes de la expulsión de una de ellas, se dicen cosas terribles. Además, la tal Mónica añade a los insultos un odio que le sale por todos los poros del cuerpo. Vuelven las imágenes al plató central donde se desarrolla una amplia tertulia que componen entre otros los concursantes ya expulsados. Al frente de todo, un magnífico presentador: Jorge Javier Vázquez. Una de la expulsadas, personaje esperpéntico que se presenta como máxima autoridad mundial en ciencias ocultas entre otras fantasías de mentes en estado grave, afirma ser la amante del ex presidente Obama. Se levantó de su asiento y refiriéndose a Miriam afirmó con gran ira que de haber estado en la casa, le habría dado dos buenas h... A la citada concursante, Jorge Javier le afeó su actitud, pero la bruja, nunca mejor dicho, insistió en la violencia. En los tiempos que corren, ¿se imaginan la que se hubiese montado si es un ex concursante varón el que hubiese amenazado con pegar a Miriam?